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septiembre 23, 2016

El poder de la oración para liberarte de las deudas

La preocupación, como resultado de las deudas, no sólo produce un nivel de estrés capaz de enfermar a las personas sino que además nubla el entendimiento de los deudores e impide que tomen las mejores decisiones para salir a flote de forma efectiva.

Desde la perspectiva espiritual, la preocupación es aquello que ocupa el lugar de tu fe y que, por lo tanto, usurpa con pensamientos negativos del enemigo los pensamientos creativos que vienen de Dios.

Tener fe no es caer en el cinismo. Tener fe es sencillamente confiar en que Dios suplirá las respuestas y los recursos que necesitamos para superar un mal episodio de deudas por muy duro o cuantioso que parezca.

Me encanta y me llena de optimismo Filipenses 4:19, particularmente el pasaje de la Biblia Nueva Traducción Viviente: “Y este mismo Dios quien me cuida suplirá todo lo que necesiten, de las gloriosas riquezas que nos ha dado por medio de Cristo Jesús”.

Así es. Dios te cuida y tiene para ti salidas financieras que no conoces. Cuando caminas en tus fuerzas y no en las de Él, puedes cometer errores comunes como “abrir un hueco para tapar otro”, es decir, incurrir en nuevas deudas para tratar de resolver otras. Cuando te preocupas en vez de declarar la Palabra, también puedes caer en el error de vender aquello que has adquirido con esfuerzo para alcanzar una solvencia transitoria o cumplir con algún pago.

¿Cómo librarnos de estos errores y de los círculos viciosos que nos hacen caer en más y más deudas? Primero que todo, la perspectiva espiritual. La más importante, la que desata el poder de los cielos: desata el poder de Dios con una oración para ser libre de deudas. Ahora mismo, de serte posible, ora de esta forma:

“Señor Jesús. Tu palabra dice que eres el dueño del mundo pero particularmente dice que yo te pertenezco y tú cuidas de mí. Por eso en este momento ratifico tu señorío sobre mi vida y declaro que tú tomas el control soberano sobre mis finanzas.

Amado Dios, te pido perdón por los pecados que pudieron desencadenar esta situación, especialmente aquellos que me llevaron a andar en mi propia prudencia sin tener en cuenta tus preceptos. Cierro ahora toda puerta de pobreza o ruina que haya abierto y declaro tu obra sobrenatural sobre mis cuentas. Tú te glorificarás y me guiarás a la victoria para ser una persona próspera y libre de deudas que consumen mis recursos. Confío y no temo, en el nombre de Cristo Jesús”.

Si has hecho esta oración para ser libre de deudas, te felicito. Has dado el paso más importante en el proceso de tu saneamiento financiero porque pese a que todavía no ves la diferencia, el Señor está dándote su respaldo y está obrando desde ahora los cambios.

Ahora, sostente en la confianza de tu Señor y da algunos pasos prácticos de fe como evitar incurrir en nuevas deudas, evaluar con calma y sin presión tu situación con los acreedores y toma decisiones de presupuesto y pagos para empezar a salir del hoyo financiero.

De ser posible, consulta a un hermano en la fe, quien teniendo la Biblia como norma de fe, sea también hábil en la consolidación de deudas y te asesore sobre las alternativas que tienes para negociar. Tomes las decisiones que tomes, mantén una actitud de gozo y de gracia. El hecho de que tengas deudas no significa que no puedas ser feliz en el Señor.

CARLOS ANDRÉS GALLEGO
Coach Cristiano – Creelo.org
“Que Cada Cristiano Cumpla Su Propósito en la Tierra”