Irán culpa a los cristianos de la grave crisis política que vive el país
En medio de tensiones internas y narrativas oficiales sobre “seguridad nacional”, un nuevo reporte denuncia que las autoridades de Irán han aumentado la presión contra cristianos, especialmente convertidos, a quienes se acusa de estar vinculados a enemigos externos. La denuncia sostiene que, tras los problemas políticos y militares del último año, minorías religiosas quedaron más expuestas a ser señaladas y castigadas por el régimen.
El artículo señala que un informe anual de la organización Article 18, elaborado junto con Open Doors, Christian Solidarity Worldwide (CSW) y Middle East Concern, describe que la llamada “guerra de 12 días” del 13 al 24 de junio fue un momento “esencial” que dejó a minorías “especialmente vulnerables” a ser usadas como chivos expiatorios.
Según el documento, en menos de un mes después del cese al fuego, agentes del Ministerio de Inteligencia y Seguridad (MOIS) se desplegaron en al menos 19 ciudades y arrestaron a más de 50 cristianos, acusándolos de actividades “anti-seguridad”.
De acuerdo con el informe citado, el MOIS habría emitido un comunicado que etiquetó a cristianos como “mercenarios del Mossad” (en referencia a la agencia de inteligencia de Israel), supuestamente “entrenados en el extranjero” por iglesias de Estados Unidos e Israel, y que actuarían “bajo el disfraz” de un movimiento de evangelización cristiana que el régimen describe como “sionista”.
El reporte también afirma que en agosto medios estatales difundieron un video que, según esta investigación, evidencia monitoreo de convertidos que viajan fuera del país, mostrando imágenes de algunos arrestados en una reunión de iglesia en Turquía y presentando confesiones forzadas.
El documento advierte que la posesión de Biblias, sobre todo las importadas, ha sido cada vez más criminalizada. En cifras generales, el reporte afirma que en 2025 fueron arrestados 254 cristianos por cargos relacionados con su fe o actividades religiosas, frente a 139 en 2024, lo que casi duplica el total de detenciones.
Además, sostiene que las condenas se volvieron más severas: los cristianos sentenciados recibieron más de 280 años de prisión combinados, y se reporta que más de 11 personas recibieron penas superiores a 10 años. El informe indica que en cerca del 90% de los casos se presentaron cargos bajo el Artículo 500, modificado en 2021, que criminaliza “propaganda contraria a la santa religión del islam”.
El reporte también denuncia aumento de malos tratos a cristianos en prisión, incluyendo negación de atención médica, tortura psicológica y abuso físico. Entre los ejemplos citados, menciona a un detenido que no pudo asistir al funeral de su madre, a otro que sufrió un derrame cerebral en confinamiento solitario, y a una convertida que se fracturó la columna al caer de una litera y solo recibió cirugía después de protestas de otras reclusas, además de una infección posterior por haber sido devuelta al penal demasiado pronto.
El informe fue publicado el 19 de febrero, en el aniversario 46 del asesinato del reverendo Arastoo Sayyah, a quien se describe como el primer cristiano conocido asesinado por su fe en los primeros años de la República Islámica. El reporte cierra expresando solidaridad con el pueblo iraní en su demanda de líderes que actúen en favor de la población en lugar de reprimirla.
Dios no es ajeno al sufrimiento de su pueblo, porque su fidelidad permanece aún bajo presión. “Sé fiel hasta la muerte, y yo te daré la corona de la vida” (Apocalipsis 2:10).
Fuente: bibliatodo.com














