Texas aprueba y hace obligatorio plan de estudios con Biblias en las escuelas
La Junta Estatal de Educación de Texas aprobó una nueva lista obligatoria de lecturas para escuelas públicas que incluye historias y pasajes bíblicos dentro del currículo de literatura, una decisión que comenzará a aplicarse progresivamente a partir del año escolar 2030-2031.
La medida fue aprobada el 26 de junio con una votación de 9 a 5, según reportes de CBN News y Reuters, y alcanzaría a más de 5 millones de estudiantes de escuelas públicas desde kindergarten hasta secundaria.
El plan incorpora textos bíblicos en distintos niveles educativos. Entre los contenidos mencionados se encuentran relatos como David y Goliat, Daniel en el foso de los leones, pasajes del Nuevo Testamento sobre Jesús, el Sermón del Monte, la parábola del hijo pródigo, porciones del libro de Job y el relato de Adán y Eva.
De acuerdo con CBN News, los estudiantes estudiarán la Biblia como literatura en diferentes grados. En primaria, por ejemplo, se incluirían relatos bíblicos ilustrados; en niveles intermedios se presentarían enseñanzas de Jesús como las Bienaventuranzas; y en secundaria los alumnos leerían pasajes bíblicos junto con clásicos literarios como Orgullo y prejuicio, de Jane Austen.
La decisión ha sido defendida por sectores conservadores y organizaciones que consideran que la Biblia ha tenido una influencia profunda en la historia, la cultura, la literatura y la vida cívica de Estados Unidos. Mandy Drogin, investigadora principal de la Texas Public Policy Foundation, afirmó: “Estas obras imperecederas, incluidos pasajes bíblicos, han moldeado la cultura y la historia estadounidenses, y han influido en generaciones de pensadores, líderes y ciudadanos”.
Susan Pérez, fundadora de Citizens for Education Reform, también respaldó la medida durante su comparecencia ante la junta. “Debemos centrarnos en los principios sobre los que se fundó nuestra nación y no disculparnos por ello”, declaró. “Es la verdad y no debemos tener miedo”.
Otros defensores del plan sostienen que enseñar estos textos no solo permite comprender mejor la historia de Estados Unidos, sino también reconocer la influencia de principios bíblicos en la literatura occidental, el pensamiento moral, la justicia, la libertad y la responsabilidad cívica.
Sin embargo, la decisión también ha generado una fuerte oposición. Críticos del plan aseguran que la lista favorece el cristianismo sobre otras religiones y podría entrar en conflicto con la separación entre Iglesia y Estado. Rachel Laser, presidenta de Americans United for Separation of Church and State, afirmó que la medida busca “imponer un conjunto estrecho de creencias religiosas” en las escuelas públicas.
La Associated Press también reportó que algunos educadores y defensores de la libertad de lectura expresaron preocupación por el carácter obligatorio de los textos religiosos. Frank Strong, maestro de inglés y periodismo y cofundador de Texas Freedom to Read, cuestionó que no se incluyeran textos de otras tradiciones religiosas, en un estado donde estudian niños de diversos trasfondos de fe.
La ley de Texas permite que los padres retiren a sus hijos de clases o actividades que entren en conflicto con sus creencias religiosas o morales, aunque medios locales han señalado que los estudiantes podrían seguir siendo evaluados sobre contenidos incluidos en los estándares estatales.
Fuente: bibliatodo.com













