Solo éxitos cristianos anunciando la venida de Jesucristo

Post Top Ad

40 años de cárcel por arrojar una olla de agua hirviendo a una pareja de gays

La noche del 12 de febrero, Martin Blackwell cogió la olla más grande su casa, la llenó de agua y esperó a que hirviera para lanzarla sobre el hijo de su novia y la pareja de éste. Ahora, ha sido condenado a 40 años de cárcel.


Un hombre de Georgia ha sido condenado a 40 años de cárcel por lanzar una olla de agua hirviendo a una pareja de gays que dormían en su mismo apartamento, provocandoles severas quemaduras.

El jurado ha declarado culpable a Martin Blackwell, de 48 años, de ocho cargos de lesiones con agravantes y dos de asalto con agravantes por su ataque a Anthony Gooden y Marquez Tolbert, ocurrido el pasado mes de febrero.

El juez del condado de Fulton, Henry Newkirk recalcó que Blackwell se había comportado de forma desalmada y maliciosa, ya que “se tarda un buen rato para hervir una olla de agua”.

La fiscal Fani Willis, por su parte, remarcaron que se trató de un ataque premeditado. Según testificó Tolbert, tras lanzarles el agua, Blackwell le agarró mientras se retorcía de dolor y le dijo: “Sal de mi casa con todo ese rollo gay”.

La defensa de Blackwell, por su parte, reconoció los hechos pero alegó que no se trataba de una agresión motivada por el odio sino de una “temeridad”.

“No tiene que ver con el odio. Tiene que ver con la cultura de la vieja escuela, pensamiento anticuado”, dijo la abogada Monique Walker al jurado.

Blackwell permaneció impasible durante todo el juicio y no mostró reacción alguna cuando oyó el veredicto.

Los hechos ocurrieron el pasado 12 de febrero. Blackwell, que trabajaba de camionero, vivía con su novia, Kim Foster, en el apartamento del hermana de ésta. Gooden, que es hijo de Foster, salía con Tolbert desde hacía un mes y esa noche pernoctaban en el apartamento. Ambos estaban durmiendo cuando Blackwell les lanzó el agua.

Tal y como dijo la fiscal, las acciones de Blackwell fueron perfectamente planificadas.

“Cogió la olla más grande de la cocina, la llenó de agua y esperó a que hirviese. Eso le dio el suficiente tiempo para pensar en las consecuencias de lo que iba hacer”, dijo Willis.


 Las consecuencias fueron que ambos sufrieron graves quemaduras que requirieron cirugía e injertos de piel. Gooden, de 24 años, pasó un mes en el hospital, incluyendo dos semanas en coma inducido. Por su parte, Tolbert, de 21 años, estuvo 10 días en el hospital.

Ambos testificaron en el juicio, explicando que, tras el ataque, sufrieron grandes dolores y que eran incapaces de llevar a cabo las tareas más básicas sin la ayuda de los enfermeros del hospital.

“Estoy extático. Creo que se ha hecho justicia”, dijo Tolbert a la prensa tras el veredicto.

Fuente: aldeaviral.com


No hay comentarios: