Solo éxitos cristianos anunciando la venida de Jesucristo

Post Top Ad

Mostrando entradas con la etiqueta Proverbios 3:5-8. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Proverbios 3:5-8. Mostrar todas las entradas
diciembre 27, 2025

DevocionalesCómo Ser Guíados por Dios

 


La vida nos pone constantemente ante decisiones y situaciones donde nuestra lógica parece ser el único recurso. Sin embargo, la Biblia nos recuerda que nuestra propia comprensión tiene límites, pero la sabiduría de Dios es perfecta. En Proverbios 3:5-8 encontramos un consejo que transforma nuestra manera de vivir:


“Confía en el Señor con todo tu corazón;

no dependas de tu propio entendimiento.

Busca su voluntad en todo lo que hagas,

y él te mostrará cuál camino tomar.

No te dejes impresionar por tu propia sabiduría.

En cambio, teme al Señor y aléjate del mal.

Entonces dará salud a tu cuerpo

y fortaleza a tus huesos.” (NTV)


Este mensaje nos enseña tres principios poderosos para vivir con paz y dirección:


Entrega total de confianza a Dios

No se trata de confiar solo en momentos de crisis, sino de entregar el control completo de nuestra vida al Señor. Cuando decidimos no depender de nuestras propias conclusiones y nos apoyamos en Él, evitamos cargas innecesarias y decisiones apresuradas.

Buscar Su voluntad antes que la nuestra

Consultar a Dios en oración, leer Su Palabra y estar sensibles a la guía del Espíritu Santo nos abre caminos seguros. Él promete mostrar el rumbo correcto, incluso cuando parece que hay confusión o incertidumbre.

Humildad y obediencia traen bendición

Reconocer que nuestra sabiduría humana es limitada nos protege de la arrogancia. Temer al Señor no es tenerle miedo, sino honrarlo con respeto profundo y apartarnos de todo lo que sabemos que le desagrada. Esta actitud trae una consecuencia maravillosa: salud, fortaleza y paz interior.

Cuando aplicamos este consejo, experimentamos descanso en el corazón y claridad en el camino. Confiar en Dios no solo es un acto de fe, es una decisión que sana el alma, fortalece la vida y abre puertas de bendición.


Por Esteban Correa