Post Top Ad
Misioneros en la India enseñan a leer con la Biblia y cientos reciben a Jesús en su corazón
Una organización misionera está transformando vidas en India de una manera que combina necesidad práctica y verdad espiritual. Mission India utiliza la Biblia como herramienta para alfabetizar adultos que nunca aprendieron a leer, y el resultado ha sido la conversión de cientos de personas a Cristo.
En India, el analfabetismo es un problema masivo. Según el último censo de 2011, casi uno de cada cuatro adultos del país no sabe leer ni escribir. Aunque las proyecciones indican mejoras, la realidad sigue siendo crítica, especialmente para las mujeres, que son significativamente más afectadas que los hombres por esta carencia educativa.
Los desafíos diarios para los analfabetos son enormes. Muchos no pueden leer las placas de los autobuses para llegar a sus destinos, tienen dificultades para firmar documentos bancarios o abrir cuentas, y enfrentan vergüenza pública. Una mujer relató cómo no pudo entender su número de atención médica y quedó paralizada de vergüenza para preguntar.
Mission India aborda este problema con un enfoque integral. Sus cursos de alfabetización no solo enseñan lectura y escritura, sino también nociones de salud, higiene y emprendimiento. Pero lo más importante es que utilizan la Biblia como texto base, permitiendo que los estudiantes entren en contacto con la Palabra de Dios mientras adquieren habilidades prácticas.
«Es mucho más que la capacidad de leer y escribir. Cuando logran leer y escribir y tienen acceso a la educación, eso afecta todos los aspectos de sus vidas», explicó Raina Miller, líder de la misión. Ella destacó que el proceso restaura la dignidad de personas que fueron humilladas toda su vida por pertenecer a castas bajas.
El enfoque de la misión está basado en Juan 10:10, donde Jesús dice que vino para que tengamos vida y la tengamos en abundancia. «Equipar a los estudiantes con habilidades prácticas que atiendan a sus necesidades diarias es una manera de proporcionarles vida plena aquí en la Tierra, no solo en el Cielo, sino también a lo largo de la vida», afirmó Raina.
El impacto espiritual ha sido notable. Aunque la mayoría de los alumnos no provienen de familias cristianas, en promedio el 40% de quienes completan el curso se convierten en seguidores de Jesús. Para los que ya eran cristianos, aprender a les abre la puerta para comprender directamente la Palabra de Dios sin depender de otros.
La metodología de Mission India trata a todos los estudiantes con dignidad y respeto, independientemente de su casta o clase social. «Muchos de ellos son de castas bajas. Fueron humillados toda la vida. Nunca fueron vistos como capaces y, por primera vez, son vistos como amados y bienvenidos», relató Raina sobre el impacto emocional del programa.
Este testimonio nos muestra que el Evangelio puede presentarse de maneras creativas que responden a necesidades reales de las personas. Cuando se ofrecen soluciones prácticas basadas en el amor de Cristo, los corazones se abren a la verdad espiritual.
“Porque Jehová da la sabiduría, Y de su boca viene el conocimiento y la inteligencia” – Proverbios 2:6
Fuente: bibliatodo.com
Ten confianza plena, en que Jesús actúa a tu favor por el amor del Padre
VERSÍCULO DEL DÍA DE HOY
“Bendito el hombre que confía en el Señor y pone su confianza en él. Será como un árbol plantado junto al agua, que extiende sus raíces hacia la corriente; no teme que llegue el calor, y sus hojas están siempre verdes. En época de sequía no se angustia, y nunca deja de dar fruto”. Jeremías 17:7-8
PALABRA DE DIOS PARA HOY
Si tienes la ley escrita en tu corazón, aunque tu boca no sepa como expresar a través de oraciones o clamores a viva voz, lo que sientes por tu Señor, Él oye tus pensamientos, sabe lo que tienes en tu sentir, y te comprende, y te cuida, así sellaran tus labios para que no hablases, tu Padre te escuchará desde el espíritu.
Adórale en todo momento, así no emitas sonido alguno, la comunicación directa con Jesús, va desde lo más profundo que vibre tu alma.
Hoy, queremos bendecirte con una hermosa palabra, una oración poderosa que llenará tu copa de absoluta confianza en el Señor.
Estamos para bendecirte.-
Esteban Correa.-
VIVIR SIENDO INSTRUMENTO DE JUSTICIA
VERSÍCULO DEL DÍA DE HOY
“Vosotros no me escogisteis a mí, sino que yo os escogí a vosotros, y os designé para que vayáis y deis fruto, y que vuestro fruto permanezca; para que todo lo que pidáis al Padre en mi nombre os {lo} conceda”. Juan 15:16
PALABRA DE DIOS PARA HOY
Si formas parte del pueblo de Dios, siempre mirarás todo desde otra perspectiva, sabes que así no puedas tomar acción físicamente en situaciones, lo haces desde lo profundo de esas oraciones que de inmediato sientes que debes hacer. No cuestionas, no juzgas, no refutas, oras desde lo más honesto de tu corazón, porque sabes que tienes acceso delante del Padre.
No te sientas mal, por no querer ser parte de la mayoría, que solo piensan en sí mismos, en cosas vacías, tú naciste con un propósito de justicia.
por : Esteban Correa.-
DevocionalesCómo Ser Guíados por Dios
La vida nos pone constantemente ante decisiones y situaciones donde nuestra lógica parece ser el único recurso. Sin embargo, la Biblia nos recuerda que nuestra propia comprensión tiene límites, pero la sabiduría de Dios es perfecta. En Proverbios 3:5-8 encontramos un consejo que transforma nuestra manera de vivir:
“Confía en el Señor con todo tu corazón;
no dependas de tu propio entendimiento.
Busca su voluntad en todo lo que hagas,
y él te mostrará cuál camino tomar.
No te dejes impresionar por tu propia sabiduría.
En cambio, teme al Señor y aléjate del mal.
Entonces dará salud a tu cuerpo
y fortaleza a tus huesos.” (NTV)
Este mensaje nos enseña tres principios poderosos para vivir con paz y dirección:
Entrega total de confianza a Dios
No se trata de confiar solo en momentos de crisis, sino de entregar el control completo de nuestra vida al Señor. Cuando decidimos no depender de nuestras propias conclusiones y nos apoyamos en Él, evitamos cargas innecesarias y decisiones apresuradas.
Buscar Su voluntad antes que la nuestra
Consultar a Dios en oración, leer Su Palabra y estar sensibles a la guía del Espíritu Santo nos abre caminos seguros. Él promete mostrar el rumbo correcto, incluso cuando parece que hay confusión o incertidumbre.
Humildad y obediencia traen bendición
Reconocer que nuestra sabiduría humana es limitada nos protege de la arrogancia. Temer al Señor no es tenerle miedo, sino honrarlo con respeto profundo y apartarnos de todo lo que sabemos que le desagrada. Esta actitud trae una consecuencia maravillosa: salud, fortaleza y paz interior.
Cuando aplicamos este consejo, experimentamos descanso en el corazón y claridad en el camino. Confiar en Dios no solo es un acto de fe, es una decisión que sana el alma, fortalece la vida y abre puertas de bendición.
Por Esteban Correa
El Agradecido

Entonces uno de ellos, al ver que había sido sanado, se volvió glorificando a Dios en alta voz. (Lucas 17:15)
Esta es una de las historias que mas me llama la atención debido a la actitud de un hombre que fue sanado de una terrible enfermedad de su cuerpo.
Yendo Jesús a Jerusalén, pasaba entre Samaria y Galilea. 12 Y al entrar en una aldea, le salieron al encuentro diez hombres leprosos, los cuales se pararon de lejos 13 y alzaron la voz, diciendo: ¡Jesús, Maestro, ten misericordia de nosotros! 14 Cuando él los vio, les dijo: Id, mostraos a los sacerdotes. Y aconteció que mientras iban, fueron limpiados. (Lc. 17:11-14).
agradecido, orando, Dios
Resulta que nuestro Señor Jesucristo en su recorrido predicando el Reino de los Cielos, iba camino a Jerusalén, y pasaba entre Samaria y Galilea. Entrando a cierta aldea (la Biblia no especifica el nombre de ésta), le salieron al encuentro diez hombres leprosos, que lógicamente se pararon a distancia. Ya que a ningún leproso se le permitía acercarse a personas sanas. Y estos al ver al Maestro, gritaron en voz alta “MAESTRO! TEN MISERICORDIA DE NOSOTROS! Estaban pidiendo que el Señor se compadeciera de ellos y les sanara. Era tanta la desesperación en que estos pobres hombres se encontraban, sufriendo esa terrible enfermedad, que los tenia aislados de sus seres queridos y de la sociedad.
En cierta forma eran despreciados por los líderes religiosos, ya que suponían que estos estaban así por algún pecado que ya sea ellos o sus padres cometieron. Ante “id y mostraos a los sacerdotes. Y sucedió que mientras iban, quedaron limpios”. Jesús no les sano como convencionalmente lo hacia, sino que curiosamente les envió a los sacerdotes. ¿Cuál fue la razón de enviarlos a los sacerdotes? Fue para guardar un orden religioso determinado, ellos eran la máxima autoridad; lo hermoso de esta historia, es que ellos obedecieron y comenzaron a caminar donde los sacerdotes, imagino que muchas de las personas que estaban ahí pensaron, ¿Qué pretende hacer el Maestro con enviar a estos diez leprosos hasta los sacerdotes? Pero sucedió lo inesperado, mientras iban quedaron limpios. Ni siquiera alcanzaron a llegar donde los lideres religiosos.
Entonces uno de ellos al verse limpio de su lepra, regreso glorificando a Dios en voz alta, feliz, contento, agradecido. Dice la palabra que este hombre:
Y cayó sobre su rostro a los pies de Jesús, dándole gracias; y éste era samaritano; (17:16).
Imagino que los otros nueve, eran judíos. Que actitud más hermosa de este despreciado por los judíos por ser samaritano, su actitud fue de un agradecimiento genuino por el favor recibido. Muchas veces, mis estimados lectores, nosotros recibimos muchos favores de parte de Dios. Él nos guarda del mal, nos sana de enfermedades, nos bendice con trabajo, etc. Y ni siquiera nos damos cuenta de tanta bondad de nuestro Dios. Obviamos su misericordia y se nos olvida rápidamente. Ni siquiera caemos de rodillas agradeciéndole por un nuevo día que nos permite despertar con salud y bienestar. No le agradecemos por las vidas de nuestros hijos y familiares. Simplemente nos vamos buscando “la religiosidad de la vida”; así como aquellos nueve que fueron y quizá se presentaron ante los sacerdotes. Ya que era un requisito presentarse ante ellos después de ser curados de tan terrible enfermedad, para ser restaurados en la sociedad que los rechazaba.
No obstante, aquel extranjero, se dio cuenta de que había sido restaurado físicamente e interiormente, y regreso a darle Gloria a Dios y a postrarse a los pies de Jesús.
Esta reflexión nos mueva a tener un corazón agradecido, por las pequeñas cosas de la vida, así como también por aquellas cosas grandes que el Creador nos permite. No olvidemos fácilmente las misericordias de nuestro Dios, al contrario: POSTREMONOS ANTE SU PRESENCIA CADA DIA Y SEAMOS VERDADERAMENTE AGRADECIDOS.
Por Mario Samayoa
Cura y monjita renuncian a sus votos para vivir su historia de amor: “No quería una vida sin ella”
Actualmente, Daniel y Mercedes llevan más de dos décadas de casados y formaron una bella familia junto a sus dos hijas de 26 y 23 años.
El amor lo puede todo. La historia de amor entre Daniel Genoves y Mercedes Tarragona, un sacerdote y una monja en Argentina, se ha vuelto viral en todas las rede sociales y ha cautivado el corazón de miles de personas alrededor del mundo.
Y es que ambos se conocieron en la provincia de Santa Fe, aunque los dos estaban seguros de su camino, no esperaban que el amor nacería entre ellos.Mercedes tenía 22 años cuando conoció a Daniel, de 26, y en ese momento ambos empezaron a sentir una atracción mutua, sin embargo, prefirieron llamarlo “amistad espiritual”.
Cabe señalar que ambos eran devotos de la Iglesia Católica, sin embargo, ella decidió dar el primer paso y renunciar al convento tras empezar a tener sentimientos hacia quien ahora es su esposo.
Aún con temor, Mercedes tomó el primer paso y le confesó sus verdaderos sentimientos a Daniel. Al escuchar esas palabras, Daniel también decidió renunciar y empezar una relación con ella.
“Me di cuenta que no quería una vida sin ella. Entonces fue simplemente tomar la decisión de emprender un camino juntos, y fue rápido”, contó Daniel.
Actualmente, Daniel y Mercedes llevan más de dos décadas de casados y formaron una bella familia junto a sus dos hijas de 26 y 23 años.
Fuente: ojo.pe
Pon todo lo que hagas en Manos del Señor y tus Planes tendrán Éxito
Cómo recibir el Espíritu Santo
Crece número de personas que aceptan a Cristo en el Sudeste Asiático
Los de Corazón limpio
La envidia afecta la salud de la persona
Amantes de Satanás queman biblias y usan sangre menstrual para rituales en el corazón del cinturón bíblico de EE. UU.
Proxeneta (Video)
Nuestra Única Esperanza Es Jesús
El agro israelí es uno de los más tecnificados del mundo
La clave de la industria agrícola en Israel es la investigación en desarrollo, que posee un carácter aplicado destinado a conseguir soluciones de corto plazo, usualmente vinculadas al segmento exportador y a las oportunidades de mercado.
La actividad agrícola es profundamente especializada y en cada rubro que exporta procura ser la primera del mundo.
De ahí que su capacidad de adaptación y de cambio ante las nuevas oportunidades en el mercado de alimentos sea verdaderamente excepcional.
El eje de su desarrollo tecnológico son los sistemas de irrigación por goteo. Es lo que le permite producir en el corazón del desierto del Neguev tomates, melones, algodón, espárragos, dátiles, uvas y olivas, que se venden en el mercado interno israelí y también en Europa.
El agua tiene un precio (0,2 a 0,4 dólares por cada metro cúbico), que se cobra a cada uno de los productores por cuotas fijas determinadas en su distribución por el Ministerio de Infraestructura, y reguladas por una figura central del sistema israelí, que es el Comisionado del Agua.
Las exportaciones agrícolas son severamente inspeccionadas porque de ellas depende la capacidad competidora del país, sobre todo en los mercados de mayor nivel de ingreso per cápita del mundo, que son los europeos.
Por eso una dimensión decisiva de la producción agrícola son los servicios de extensión y capacitación, para ayudar a los productores a aumentar sus conocimientos y ofrecer una mayor calidad.
El papel del Estado es crucial en todas las actividades agroalimentarias. Es el guía estratégico de toda la cadena de valor, incluyendo el crédito, las ventas, la logística y el marketing. También es estatal el sistema de seguros.
Israel nació en 1948 como un Estado socialista y esa impronta ha sido una parte constitutiva de la identidad nacional, especialmente marcada en el sector agrícola, donde los kibutz y los moshav siguen cumpliendo un papel esencial.
El agro de Israel es una referencia necesaria para la producción agrícola mundial, en una coyuntura en la que es cada vez más decisivo lograr eficiencia en el uso del agua, por el calentamiento global, y aplicar tecnología para intensificar la producción de alimentos, con sustentabilidad, por el vertiginoso crecimiento de la demanda de alimentos, con eje en el sudeste asiático.
Fuente: Clarin
¿Puede uno realmente perder una madre?
Hace nueve meses perdí a mi querida madre.
Pero, mientras escribo estas palabras, me pregunto: ¿Puede uno realmente perder una madre?
Por supuesto que no. Pero sí perdí el sonido de la voz de mi madre cuando yo entraba a la habitación y escuchaba su alegría mientras gritaba mi nombre. Perdí el contacto con sus manos cuando agarraba las mías. Perdí a la única persona en el mundo a la que llamaría día o noche, sin importar la hora. Ella era feliz de quitar carga de mis hombros. “No te preocupes, sheifala, todo estará bien. Yo estoy rezando por ti”. En mi corazón, yo sabía que mi madre estaba sacando su libro de Salmos y lavando sus frágiles paginas con lágrimas. Por mí. Me llenaba una abrumadora sensación de que me aman y se preocupan por mí.
Y ahora he quedado sola forcejeando con vacío. Hay veces en las que levanto el teléfono por hábito y sólo escucho el tono de marcado sonando en mi oído. Me olvido que no puedo hacer esa llamada. Busco su sabiduría pero en lugar de eso debo confiar en las palabras de mi madre de los días pasados. Lucho para recordarlo todo. Intento ferozmente aferrarme a nuestros chistes internos, nuestras miradas de comprensión. Cierro mis ojos y viajo a mis días pasados, cuando tenía a mi madre en este mundo.
Cada viernes por la noche, la silla vacía es un duro recordatorio de todo aquello que he perdido. Me gustaría poder inclinar mi cabeza y sentir las manos de mi madre sobre mí mientras susurra sus bendiciones de Shabat una vez más. Pero la noche pasa y en el lugar de mi madre está el sonido del silencio.
Recuerdo ese último Shabat, cuando mi madre se sentía demasiado enferma como para venir a mi casa. Mi nieto de dos años preguntó: “¿Dónde está Buba?”.
“Buba no se siente muy bien”, respondí. “No creo que Buba venga hoy”.
Sus ojos empezaron a humedecerse. “¡Yo quiero a Buba!”.
Lo vi correr a la ventana y levantar las cortinas. Sus labios haciendo puchero, él tenía cara de determinación. Se volteó hacia mí mientras sostenía la punta de la tela. “Quizás Buba va a venir. Voy a mirar por esta ventana”.
Esperamos y esperamos, pero no iba a ocurrir.
Desearía.
Desearía que hubiésemos sabido que nuestro tiempo juntas se iba a acabar. Desearía haber hecho más preguntas. Haber aprendido más. Haber escuchado más.
Uno de aquellos últimos días terribles en el hospital, cuando sabíamos que el momento de decir adiós se estaba acercando, cada uno de nosotros tuvo unos momentos para hablar en privado.
Los ojos de mi madre se abrieron. Yo sabía que aunque mi madre no pudiera hablar, ella sabía exactamente lo que estaba pasando. Había una luz de entendimiento que brillaba.
Me incliné y tomé la mano de mi madre.
Le agradecí a mi querida madre por darme la vida. Intenté expresar mi gratitud por el coraje, la visión y la resistencia de mi madre, y por mantener la antorcha de la fe encendida dentro de nosotros. Los muchos sacrificios por nuestro pueblo que ella arraigó en nuestros corazones. Y los innumerables sacrificios que ella hizo por nosotros, sus hijos. El camino que ella tan valientemente forjó para que nosotros la siguiéramos. Le agradecí por darnos el regalo de la memoria, misión y legado.
Si tienes la bendición de tener a tu madre en este mundo, tómate un momento y expresa tu gratitud.
Los pasos de mi madre nunca podrán ser borrados por el tiempo. Su amor ha sido imbuido en las moléculas de este universo. Nosotros respiramos su amor cada día. Es un amor de madre que no puede ser duplicado; un amor singular que nutre el alma.
Los ojos de mi madre brillaron. ¿Cómo se dice adiós? Tomé un pañuelo de papel y sequé sus mejillas cuando dos lágrimas corrieron por su cara. En ese momento sentí que estaba tocando la santidad; ardientes lagrimas de fuego directo del alma.
Si tienes la bendición de tener a tu madre en este mundo, tomate un momento y expresa tu gratitud. Las palabras desde el corazón pueden ser difíciles de articular, pero siempre atesorarás ese momento. Es un salto gigante de amor. Vale la pena hacerlo.
Y si tu madre ha regresado su alma al cielo, tienes que saber, como yo lo sé, que tu madre es tu madre para siempre. Ella te está cuidando, rezando por ti y preocupándose por ti. Ten consuelo en saber que no estás solo.
Con eterna gratitud a mi querida madre, Rebetzin Esther Jungreis, que su memoria sea para bendición.
Fuente: Aish Latino
El poder de la Oración de acuerdo a la Torah
Extraído de Expansión del alma, Traducido al Español por Guillermo Beilinson
¿Quién es el hombre que desea vida? ¿Quién se halla realmente preocupado por sí mismo? ¿Quién es aquel que desea ser digno de servir al Santo, bendito sea, a través de la plegaria, que es la fuente esencial de la vida de la persona, tal como está escrito, “Plegaria al Dios de mi vida” (Salmos 42:9)? A través de la plegaria, uno puede también traer fuerza de vida a todos los universos espirituales. Que tal persona preste atención a las enseñanzas recopiladas en este libro, las que hablan de la importancia de la plegaria y de la meditación, en especial con respecto a “derramar nuestra alma y corazón como agua delante de la presencia de Dios.” Aquí aprenderá cómo pedir al Santo, bendito sea, por todo aquello que necesita, tanto material como espiritual. Pues esta es la única manera en que uno puede recibir ayuda Divina en todo momento.
Éste santo camino es muy antiguo y ha sido recorrido por nuestros patriarcas, profetas y sabios. Afirma la Torá que antes de la creación de Adán, “ningún arbusto del campo se hallaba aún en la tierra y ninguna hierba del campo había brotado todavía, porque el Señor Dios no había hecho llover sobre la tierra y no había hombre para labrar el suelo” (Génesis 2:5). Esto corresponde al sexto día de la creación y Rashi anota que esto parece contradecir el versículo que dice que en el tercer día, “la tierra produjo plantas” (Génesis 1:12). Rashi explica que las plantas sólo llegaron hasta la superficie de la tierra y que allí se detuvieron hasta que Adán oró por la lluvia. Fue entonces que la lluvia cayó y todas las plantas y árboles comenzaron a crecer desde la tierra.
Se ha enseñado también que cuando Noé dejó el arca y vio la tremenda destrucción que lo rodeaba, comenzó a gemir y clamar, “¡Señor del Universo! ¡Deberías haber tenido misericordia de Tus criaturas!” El Santo, bendito sea, le respondió, “¡Tonto pastor! ¡Ahora te estás quejando! Antes te dije, ´he visto que tú eres recto en esta generación´ (Génesis 7:1). Y te advertí, ´voy a traer un diluvio que eliminará toda vida de la tierra´ (Génesis 6:17). Y te lo dije para que tú orases por el mundo. ¡Ahora que el mundo está destruido, tú abres la boca delante de Mí con plegarias y súplicas!” Cuando Noé comprendió su error, ofreció un sacrificio y oró al Santo, bendito sea, por el futuro. La “agradable fragancia” (Génesis 82.21) que el Santo, bendito sea, aspiró fue la fragancia de las plegarias de Noé. También encontramos muchos ejemplos en las plegarias de Abraham. Cuando el Santo, bendito sea, le dijo a Abraham, “el clamor de Sodoma, y Gomorra es muy grande” (Génesis 18:20) y amenazó con destruir las ciudades, Abraham inmediatamente “se acercó” (Génesis 182.23) y comenzó a orar y a rogarle al Santo, bendito sea, para que liberara a esas ciudades en el caso de que cincuenta o finalmente incluso que diez hombres rectos pudieran ser hallados dentro de sus límites.
También comentan nuestros sabios sobre el versículo, “Abraham se levantó temprano en la mañana y fue al lugar donde había estado delante de Dios” (Génesis 192.27). Enseñan que esto alude al hecho de que Abraham instituyó la plegaria de la mañana. También encontramos que el Santo, bendito sea, le dijo a Abimelej, “Devuélvele la esposa a este hombre, pues él es un profeta fiel y va a orar por ti” (Génesis 20:7). La Torá relata entonces, “Abraham oró a Dios y Dios curó a Abimelej” (Génesis 20:17). Enseña el Midrash que cuando Abraham ofreció esta plegaria, el nudo fue desatado.
Cuando Eliezer, el siervo de Abraham, salió a buscar una esposa para Itzjak, expresó sus pensamientos ante el Santo, bendito sea, en una plegaria y dijo, “Dios, Señor de mi amo Abraham, haz que hoy pueda tener éxito y haz bien a mi amo Abraham” (Génesis 24:12). Afirma el Midrash que dijo, “¡Señor del Universo! Lo que queremos es completar lo que Abraham logró con su plegaria cuando le otorgaste a Itzjak. Ahora completa el acto de bondad y otórgale una esposa para su hijo.” Dice la Torá respecto a Itzjak, “Itzjak salió a meditar en el campo hacia el atardecer” (Génesis 24:63). Enseña el Talmud que esto alude al hecho de que Itzjak instituyó la plegaria diaria de la tarde. Afirma el Midrash que Itzjak se encontraba totalmente inmerso en la plegaria y que Rebeca dijo, “Este es un gran hombre” de modo que preguntó, “¿Quién es este hombre que anda en el campo y viene a nuestro encuentro?” (Génesis 24:65).
Dice la Torá que más tarde, cuando Itzjak se casó con Rebeca y encontró que ella era estéril, “Itzjak oró por su esposa” (Génesis 25:21). Afirma el Midrash que de acuerdo a una opinión, él ofreció riquezas como plegaria, mientras que otros dicen que oró tanto que fue capaz de cambiar el decreto con su plegaria. Dice la Torá respecto de Iaacov, “E hizo noche en ese lugar” (Génesis 28:11). Afirma el Talmud que de aquí aprendemos que Iaacov instituyó la plegaria de la noche. Iaacov también elevó una plegaria al Santo, bendito sea, y dijo, “Si estuviese Dios conmigo y me guardaré en este camino en que ando y me diere pan para comer y ropa para vestir…” (Génesis 28:20). Afirma el Midrash que el Santo, bendito sea, tomó la meditación de los patriarcas y la transformó en la clave para la redención de sus descendientes.
Enseña también el Midrash que durante los veinte años que Iaacov estuvo con Labán, no durmió durante las noches, sino que recitaba las cincuenta “Canciones de los Ascensos” en los Salmos (120-134). Iaacov pasaba noches enteras meditando y orando al Santo, bendito sea. Al volver a la Tierra Santa, Iaacov envió emisarios para calmar a Esaú. Sin embargo, su arma más importante era la plegaria y dijo, “Oh Dios… Líbrame, te ruego, de manos de mi hermano, de manos de Esaú” (Génesis 32:12). También encontramos que todas las Matriarcas se dedicaban constantemente a la plegaria. Dice el Midrash que el Santo, bendito sea, hizo que las Matriarcas fueran estériles porque Él deseaba las plegarias de los justos. Dice el Midrash que cuando Sara fue llevada al palacio de Abimelej, ella pasó toda la noche postrada sobre su rostro diciendo, “Señor del Universo…”
Dice la Torá que cuando Itzjak oraba por Rebeca, lo hacía “frente a su esposa” (Génesis 25:21). Afirma el Midrash que Itzjak oraba en un rincón y que Rebeca oraba en el otro. Vemos en la Torá que Raquel dijo, “Dios me ha juzgado y ha escuchado mi plegaria” (Génesis 30:6). Y que dijo entonces, “Con grandes luchas he luchado con mi hermana y he prevalecido” (Génesis 30:8). Rashi explica que Raquel elevó plegarias que eran preciosas a los ojos del Santo, bendito sea. Dice la Torá que cuando Raquel dio a luz, “Dios escuchó [la plegaria] de Raquel y Él abrió su matriz” (Génesis 30:22). Más tarde la escritura habla de “Raquel llorando por sus hijos” (Jeremías 31:15).
Dice la Torá al describir a Lea, “Los ojos de Lea eran débiles” (Génesis 29:17). Enseña el Talmud que sus ojos eran débiles por todo lo que ella había llorado y clamado para no llegar a ser la esposa de Esaú. También los hijos de Iaacov se volcaron a la plegaria. Así, cuando Iaacov envió a Benjamín con sus hermanos a Egipto (Génesis 43:13), les dijo “Aquí está el dinero, aquí están los regalos y aquí está vuestro hermano.” “¡Pero son tus plegarias lo que necesitamos!” Respondieron sus hijos. “Entonces esta es mi plegaria,” dijo Iaacov. “Que el Dios Todopoderoso os conceda misericordia delante del hombre (Génesis 43:14). Pueda Él que en un futuro dirá ´suficiente´ a todo sufrimiento, decir ahora ´suficiente´ a mi sufrimiento.” También Iosef oraba cuando estuvo prisionero en Egipto (Génesis 39:20). Así decimos en la oración, “Que Aquél que respondió a Iosef en la prisión nos responda también a nosotros.” Cuando Iosef tomó a Benjamín, la Torá dice, “Y Iehudá se acercó” (Génesis 44:18). Comenta el Midrash que Iehudá se acercó al Santo, bendito sea, en plegaria. La Torá nos dice que cuando nuestros ancestros estaban en Egipto, “El pueblo de Israel gemía debido a su trabajo y clamaba; y su clamor llegó hasta Dios” (Éxodo 2:23). De manera similar está escrito respecto al Mar Rojo, “Israel aclamó a Dios” (Éxodo 14:10).
Afirma el Midrash, comentando sobre el versículo, “Mi paloma en los acantilados de roca, …déjame escuchar tu voz” (Cantar de los Cantares 2:14), que el Santo, bendito sea, está hablándole a Israel, diciendo: “Déjame escuchar la misma voz con la cual clamaste a Mí en Egipto.” De aquí vemos que el Santo, bendito sea, desea la plegaria del judío. Todo a lo largo de la Torá y de las palabras de nuestro Sabios encontramos que Moisés estaba constantemente dedicado a la plegaria y a las súplicas, tanto para sí mismo como para Israel. Cuando Israel transgredió con el Becerro de Oro, “Moisés oró a Dios” (Éxodo 32:11). Más tarde Moisés describió su plegaria, “Me incliné en plegaria delante de Dios por cuarenta días y cuarenta noches…” (Deuteronomio 9:18). Afirma el Midrash que el Santo, bendito sea, le enseñó a Moisés como orar. En Mará el Santo, bendito sea, le enseñó a Moisés que dijera, “Haz que lo amargo se vuelva dulce.”
Más tarde, cuando los Judíos pecaron con el Becerro de Oro, Moisés le dijo a Dios, “Tal como Tú me dijiste en Mará que orase para que volvieras lo amargo en dulce, toma ahora la amargura de los pecados de Israel y hazla dulce otra vez.” Cuando Moisés pidió al Santo, bendito sea, que perdonase el pecado del Becerro de Oro, oró hasta agotar todas sus fuerzas. Estaba dispuesto a perder este mundo y el próximo en aras de su pueblo, tal como dijo, “Si [Tú no los perdonas] bórrame” (Éxodo 32:32). Cuando los Judíos pecaron al escuchar a los espías, Moisés oró por ellos (Números 14:13). Cuando el pueblo murmuró contra el Santo, bendito sea, Moisés oró por ellos (Números 11:2).
Cuando Miriam fue golpeada por la lepra, Moisés clamó, “Oh Dios, ¡cúrala por favor!” (Números 21:13). Cuando fue decretado que Moisés no entraría en la tierra prometida, Moisés describió su respuesta: “Yo supliqué (Ve-Et-Janan) delante de Dios” (Deuteronomio 3:23). Dice el Midrash que Moisés ofreció 515 plegarias, el valor de Ve-Et-Janan. Concluye el Midrash que si Moisés hubiera ofrecido una plegaria más, hubiera sido aceptado. También habla el Midrash sobre las muchas plegarias que Moisés elevó el día de su muerte. Antes de enviar a Ioshúa como espía, Moisés oró, “Pueda Dios protegerte del consejo de los otros espías.” Cuando Caleb vio que Moisés no oraba por él, decidió ir hasta la tumba de los Patriarcas y allí orar para no ser tentado de seguir a los otros espías. Afirma la Torá, que luego de la rebelión de Koraj, “Aarón tomó el incensario” (Números 17:12). Fue en ese momento que Aarón elevó plegarias al Santo, bendito sea, para que perdonase a los Judíos. De modo que decimos, “Pueda Aquél que respondió a Aarón con el incensario, respondernos también a nosotros.” De manera similar, cuando Pinjas se puso de pie delante de la congregación (Números 25:7), él oró tal como está escrito, “Pinjas se puso de pie y oró” (Salmos 106:30).
Cuando los Judíos fueron derrotados en Ai, “Ioshúa rasgó sus vestimentas y cayó sobre su rostro a tierra delante del arca… Y dijo, ´Oh Señor Dios…´ ” (Ioshúa 7:6,7). En los días de los Jueces, cada vez que los Judíos pecaban, el Santo, bendito sea, montaba en cólera con ellos y los ponía en manos de sus enemigos. La respuesta de Israel era clamar al Santo, bendito sea, hasta que Él tuviera misericordia de ellos y levantara un Juez para librarlos. Esto fue lo que sucedió con cada uno de los Jueces. Cuando los Filisteos quitaron los ojos de Sansón y lo encadenaron, Sansón clamó al Santo, bendito sea, “Oh Dios, Señor, recuérdame te lo ruego. ¡Dame fuerzas una vez más!” (Jueces 16:28).
Cuando Ana comprendió que el Santo, bendito sea, había sellado su vientre, ella lloró y oró delante del Santo, bendito sea, (Samuel I, 1:12). Afirma el Talmud que de ahí aprendemos que todo aquel que ora mucho es respondido por el Santo, bendito sea. Se enseña también que cada vez que un justo ora es respondido. Ana dijo, “Yo he derramado mi alma delante de Dios” (Samuel I, 1:15). Más tarde ella dijo de Samuel, “Este es el niño por el cual yo oré” (Samuel I, 1:27). Dice la Escritura, “Ana oró y dijo…” (Samuel I, 2:1), sobre lo cual comenta el Midrash, “Ella comenzó a orar y a confesar.” Más tarde, cuando los Filisteos derrotaban a Israel, Samuel dijo, “Que todo Israel se congregue en Mitzpá y yo voy a orar a Dios por ustedes” (Samuel I, 7:5). Dice la Escritura, “Ellos fueron a Mitzpá y tomaron agua, derramándola delante de Dios” (Samuel I, 7:6). Los comentarios notan que ellos derramaron su corazón como agua delante del Santo, bendito sea. Dice entonces, “Samuel clamó a Dios por Israel y Dios le respondió” (Samuel I, 7:9).
También los profetas se dedicaban constantemente a la plegaria. Así dijo Elías, “Vive el Señor, Dios de Israel, delante de Quien yo sirvo” (Reyes I, 17:1). Dicen los comentaristas que lo que él estaba diciendo era que estaba acostumbrado a estar de pie orando delante del Santo, bendito sea. Cuando falleció el hijo de la mujer de Tzarafat, Elías clamó al Santo, bendito sea, y dijo, “Dios, mi Señor, que el alma de este niño vuelva a él,” y la escritura relata que “Dios escuchó la plegaria de Elías” (Reyes I, 17:21,22). De manera similar, cuando Elías juntó a todo Israel y a los profetas de Baal en el monte Carmel, para revelar que hay un Dios en Israel, Elías se acercó al Santo, bendito sea, y dijo, “Dios, Señor de Abraham, Itzjak e Israel, que hoy sea conocido que Tú eres Dios en Israel… ¡Respóndeme, Dios, respóndeme!” (Reyes I, 19:36,37). Aunque Elishá realizó muchos milagros, el Talmud afirma que, “sea lo que fuera lo que Elishá lograra, todo lo hizo a través de la plegaria.”
Cuando Jonás fue tragado por el pez, la Escritura dice que “Jonás oró desde el vientre del pez” (Jonás 2:2). También dice la escritura, “Plegaria de Habakuk” (Habakuk 3:1). Esta escrito, “[Dios] escucha la plegaria de los justos” (Proverbios 15.29). Comenta el Midrash que esto se refiere a las plegarias de los profetas de Israel. Está escrito, “Si ellos son profetas… Que oren entonces al Señor de los Ejércitos” (Jeremías 27:18). El rey David pasó toda su vida dedicado a la plegaria, a la súplica y a la búsqueda del Santo, bendito sea, expresando sus pensamientos delante de Él. De esta forma llegó a ser digno de componer el Libro de los Salmos. Se enseña que el versículo, “[Noé] envió al cuervo” (Génesis 8:7) se refiere a David, quien clamó al Santo, bendito sea, como un cuervo. David solía ir a las montañas como un cuervo, a meditar, tal cual está escrito, “David ascendió al Monte de los Olivos y clamó y lloró al subir, con su cabeza cubierta” (Samuel II, 15:30).
También el rey Salomón oró al Santo, bendito sea, luego de construir el Santo Templo, tal cual está escrito, “Salomón estuvo allí delante del altar de Dios, en presencia de toda la comunidad de Israel y extendió (en plegaria) sus manos al cielo” (Reyes I, 8:22). Está registrado que cuando el rey Hizquiahu enfermó, “él volvió su rostro hacia la pared y oró a Dios” (Isaías 38:2). Su plegaria se encuentra allí descrita en su totalidad. Cuando se le pidió a Daniel que interpretase el sueño del rey Nabucodonosor, se dice que “Daniel fue hasta su casa e informó a Jananías, Mishael y Azaria, sus tres compañeros, para que ellos orasen a Dios en el cielo, respecto a este secreto” (Daniel 2:17,18). Más tarde, Darío decretó en una ley “que todo aquel que hiciera algún pedido a algún dios o a algún hombre, durante los próximos treinta días… Sería arrojado en el foso de los leones” (Daniel 6:8).
La respuesta de Daniel está registrada: “Daniel sabía que el decreto estaba sellado, pero fue a su casa y con las ventanas del piso superior abiertas hacia Jerusalem, se arrodilló trece veces al día y oró y agradeció delante de su Dios, tal cual siempre lo había hecho” (Daniel 6:11). Cuando Daniel fue arrojado al foso de los leones, oró con gran intensidad. Decimos entonces, “Que Aquél que respondió a Daniel en el foso de los leones, también nos responda a nosotros.” Daniel clamó también al Santo, bendito sea, respecto a la destrucción de Jerusalem, tal cual está registrado, “Yo puse mi rostro hacia Dios, buscando con la plegaria, con súplicas, con ayuno, con saco y cenizas. Yo oré a Dios mi Señor y confesé, diciendo, ´Oh Señor, el grande y tremendo Dios… Vuelve Tu oído, mi Dios y escucha…´ Y así hablé en plegaria…” (Daniel 9:3 y sig.).
Jananías, Mishael y Azaria sólo fueron liberados del horno ardiente debido a las plegarias que elevaron al Santo, bendito sea, tal cual está expresado en el Zohar. Decimos entonces, “Que Aquél que respondió a Jananías, Mishael y Azaria en el horno ardiente, también nos responda a nosotros.” Ezra registra de manera similar, “Yo proclamé un ayuno allí en el Río Ahavá, para afligirnos delante de nuestro Dios, a fin de solicitar de Él el camino recto para nosotros… Ayunamos pues y rogamos a nuestro Dios acerca de esto. Y Él nos fue propicio” (Ezra 8:21,23). Cuando Ezra descubrió que los Judíos se habían casado con mujeres gentiles, clamó amargamente y dijo, “Me avergüenzo y confuso estoy para levantar, Oh Dios mío, mi rostro hacia Ti…” (Ezra 9:6). Ver allí toda su plegaria.
También Mordejai y Esther oraron al Santo, bendito sea, cuando en Shushan se emitió un decreto en contra de los Judíos. Tal cual vemos en el libro de Esther. Poco después, la Gran Asamblea ordenó todas las plegaria formales que la persona debe elevar al Santo, bendito sea, todos los días de su vida. Todos los sabios del período Talmúdico se abocaban a la plegaria personal de un modo constante. Así el Talmud registra las plegarias que muchos de los sabios recitaban luego de la Amidá formal. También compusieron plegarias para ocasiones especiales, tal como la plegaria del viajero (tefilat ha-derej). También ordenaron que antes que la persona midiese su cosecha de grano, debería decir, “Sea Tu Voluntad, Oh Dios, mi Señor, que envíes Tu bendición a esta pila de granos.” De modo similar, antes de entrar a una ciudad, uno debe decir, “Sea Tu voluntad que Tú me hagas entrar a esta ciudad en paz.” Luego de componer estas plegarias, ellos dijeron finalmente, “¡Si la persona pudiese pasar su día en oración!”
En épocas posteriores, muchos hombres santos compusieron plegarias y poemas (piutim). Así, el Ari y sus discípulos compusieron un gran número de plegarias, como aquellas que se encuentran en el Shaarei Tzion. También el Baal Shem Tov se dedicó constantemente a la meditación y reveló la importancia de la plegaria, tal cual encontramos en las obras basadas en sus enseñanzas. Escribe el Rabí Tzví de Zidijov: El mejor momento para meditar es luego de la medianoche. Uno debe levantarse y orar por su alma, la cual debido a sus pecados, se halla lejos de la Fuente de Vida. Debe en ese momento, rever todo lo pasado y expresar su corazón en palabras, como un esclavo postrado delante de su amo. Debe expresar sus plegarias como un niño delante de su padre. El idioma debe ser aquel que usa comúnmente, de modo que sus palabras puedan ser fluidas y sea capaz de expresar el dolor en su corazón por todos los pecados que ha cometido, pidiendo perdón y expiación. Enseña el Zohar, “Desde la destrucción del Santo Templo, lo único que nos ha quedado es la plegaria.” Uno debe pedir al Santo, bendito sea, que le ayude a servirLo y a temerLo con un corazón perfecto. Uno debe orar de esta manera, pues esto es más precioso para el Santo, bendito sea, que cualquier ayuno.
Continúa entonces citando un manuscrito del Beit Midot atribuido al Ari, que afirma, “Uno debe meditar, recluyéndose con el Santo, bendito sea. Debe hablar al Santo, bendito sea, con temor, como un esclavo le habla a su amo o un niño a su padre.” Y esta es la senda que continuaron todos los discípulos del Baal Shem Tov. Finalmente, el Rabí Najmán de Breslov, bisnieto del Baal Shem Tov, renovó este antiguo sendero de nuestros ancestros y se dedicó especialmente a la plegaria, a la súplica y la meditación, en los campos y bosques. Fue él quien nos iluminó y nos enseñó la manera apropiada para seguir este sendero. Él le dijo a sus seguidores, “Denme sus corazones y yo los voy a llevar por un nuevo sendero, que en realidad es un antiguo sendero sobre el cual siempre anduvieron nuestros padres.”
Fuente: Torah.org
















