Solo éxitos cristianos anunciando la venida de Jesucristo

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octubre 09, 2017

¿Letras cristianas en canciones seculares?

¿Es malo ponerle letras cristianas a canciones seculares?

El fenómeno de colocarle letras cristianas a canciones seculares es popularmente conocido como “fusilamiento”.

Uno de los artistas que más fusila canciones seculares y cambiando sus letras usa la música de la versión secular y la populariza entre el pueblo cristiano es un merenguero dominicano de nombre Giovanni Rios.

En mi opinión todo lo que hagamos para Dios debería ser original, claro está, en la medida de lo posible.

Si este o cualquier otro intérprete cristiano desea interpretar una alabanza al Señor, trátese del ritmo musical que se trate, debería esforzarse en encontrar uno de tantos miles de talentosos compositores y arreglistas cristianos que existen y pedirle que haga algo original para el Señor.

“Cantadle cántico nuevo; ¡hacedlo bien, tañendo con júbilo… Puso luego en mi boca cántico nuevo alabanza a nuestro Dios.” Salmos 33:3 y 40:3.

Noten que tanto a Dios como a sus intérpretes le gusta lo “nuevo” en los cánticos y alabanzas al Señor.

Dios odia tanto los rezos del Rosario porque SIEMPRE repiten lo mismo, además, por supuesto, porque insultan su deidad, su realeza y su sacrificio en la Cruz. Pero… ¿Imaginan ustedes que usted tenga una novia y que usted le escriba una carta de amor en su primera semana de relación y cada vez que usted le escriba le envíe una fotocopia de esta misma carta? Esta mujer pensará, por lo menos, que usted carece de originalidad y que no tiene nada nuevo, bello, auténtico qué decirle.

Es lo mismo cuando rezamos una oración y la repetimos una vez tras otra. ¡Rezar 15 rosarios es un insulto a Dios! ¡Rezar e1 rosario es un insulto a Dios!

El mismo principio es aplicable en la música. En mi iglesia siempre le pido a mis líderes de alabanzas que dirijan la congregación con cánticos nuevos, con alanzabas frescas, con expresiones que le digan a Dios lo mucho que agradecemos su gracia y sus favores.

Los artistas cristianos deberían tratar de ser originales.

Confieso que a mí me gustan mucho algunas versiones de merengues y salsas que han sido “fusiladas”, pero la realidad es que ahí es que está el problema. En que sea a mí a quién les gusten. ¡No es a mí a quien deben gustar! ¡Es a Dios!

Y creo que el consenso dentro del pueblo de Dios es que a Él le gusta lo original, lo fresco, lo “nuevo”.

Veamos lo que nos dice el mismo Dios en su Palabra:

“Cantad a Jehová cántico nuevo, porque ha hecho maravillas” Salmo 98:1
“A ti, Dios, cantaré un cántico nuevo; con salterio, con decacordio cantaré a ti.” Salmo 144:9
“Cantad a Jehová un cántico nuevo; su alabanza sea en la congregación de los santos.” Salmo 149:1
Dios anda tan enamorado de lo Nuevo, lo Original, que deberíamos ver la forma en que será requerido que se le adore una vez estemos en el cielo

“Cantaban un cántico nuevo delante del trono y delante de los cuatro seres vivientes y de los ancianos. Nadie podía aprender el cántico, sino aquellos ciento cuarenta y cuatro mil que fueron redimidos de entre los de la tierra.” Apocalipsis 14:3

Así que… ¡CANTEMOS AL SEÑOR UN CÁNTICO NUEVO!

Fuente: http://www.antesdelfin.com/resp0258.html

octubre 04, 2017

La prosperidad no es solo dinero

Las creencias tradicionales nos han llevado a considerar la prosperidad como algo antibíblico. Sin embargo, inspirado por el Espíritu Santo, Juan dice que su deseo es que prosperemos y tengamos salud. Más adelante, en el versículo 11 de 3 Juan, nos indica: «Amado, no imites lo malo, sino lo bueno. El que hace lo bueno es de Dios; pero el que hace lo malo, no ha visto a Dios». Si la prosperidad fuera algo antibíblico, ¿por qué Él desea que prosperemos? Como ve, la prosperidad en sí no es mala.

El dinero no es la raíz de todos los males. El amor al dinero es la raíz de todos los males (1 Ti 6:10), y existen personas cometiendo este pecado, ¡sin poseer ni un peso! Sin embargo, quiero que usted entienda que la prosperidad abarca mucho más que las finanzas.

Cuando Juan dijo que deseaba que prosperemos y tengamos salud, añadió la oración «así como prospera tu alma». El hombre es espíritu: tiene un alma que consiste de la mente, la voluntad y los sentimientos y, además, el hombre habita en un cuerpo. Por lo tanto, existen la prosperidad espiritual, la mental y la física.

Para prosperar espiritualmente, usted debe nacer de nuevo. Cuando usted recibe a Jesús como su Salvador y como el Señor de su vida, su espíritu nace de nuevo y se restablece la comunión con el Padre celestial. Eso lo coloca a usted en posición de recibir de Él todo que lo su Palabra promete.

Para que su alma prospere, usted debe ser capaz de controlar su mente, su voluntad y sus sentimientos. El acumular mucho conocimiento no significa que su mente esté prosperando. La prosperidad mental ocurre cuando usted utiliza la información que ha adquirido; cuando usted controla su mente en lugar de ella a usted. En 2 Corintios (10:5) se indica: «… derribando argumentos y toda altivez que se levanta contra el conocimiento de Dios, y llevando cautivo todo pensamiento a la obediencia a Cristo». La persona que hace esto tiene control de su mente y está en posición de prosperar mentalmente. Si la Palabra de Dios no vive y opera en usted, no tendrá el dominio completo de su mente. De la misma forma es como debe controlar su voluntad.

Cómo controlar la voluntad

Algunas personas dicen «Señor, ayúdame a quebrantar mi voluntad». Dios no quiere que usted tenga una voluntad quebrantada para que Él pueda dominarla. Lo que Él desea es que usted someta por completo su voluntad a la de Él para que ambas trabajen unidas.

Cuando Dios creó al hombre, le dio una voluntad con poder. En realidad, es una voluntad divina porque otorga al hombre el derecho de escoger su destino para la eternidad. Solamente un dios tiene ese poder. El hombre fue hecho a imagen de Dios y se le dio la voluntad para que tome sus propias decisiones.

Usted puede irse al infierno si así lo desea, y Dios respetará su derecho a hacerlo; por supuesto usted no tiene que ir ahí, pero tiene la libertad de hacerlo. Por otra parte, usted puede escoger a Jesucristo y a la Palabra de Dios y pasar la eternidad junto a su Padre Celestial. ¡Qué privilegio! La decisión es suya.

Cuando el alma de una persona prospera, su voluntad está en armonía con la voluntad de Dios. ¿Cómo puede usted estar en armonía con la voluntad de Dios? Mientras no conozca lo que su Palabra dice, no podrá hacerlo, pues la Palabra y la voluntad de Dios son una misma cosa. Una persona sincera no puede tener voluntad para algo y expresar lo contrario. Si usted está en armonía con la Palabra de Dios, quiere decir que está en armonía con la voluntad de Dios.

Cómo dominar la naturaleza emotiva

Hablemos ahora acerca de nuestros sentimientos, que son parte del alma. En primer lugar, Dios lo creó a usted con una naturaleza emotiva. Usted fue creado a imagen de Él, por lo tanto, Dios también debe de tener sentimientos.

Las escrituras confirman que Jesús lloró (Juan 11:35) y que Dios se ríe (Salmo 2:4). Por supuesto que expresar los sentimientos no es malo, sin embargo, para que nuestra alma prospere, no debemos dejarnos llevar por los sentimientos.

Los Evangelios revelan que Jesús sintió compasión. Él dijo que solamente hizo lo que vio a su Padre hacer, por lo que la compasión es una persona: el Padre. Jesús expresó sus sentimientos, pero no se dejó llevar por estos. Él siempre ejerció dominio propio, y nos dio el ejemplo a seguir: el alma que prospera debe mantener siempre sus sentimientos en armonía con la palabra de Dios.

Su prosperidad y su salud nunca serán mayores que la prosperidad y la salud de su alma. Usted puede ser un creyente nacido de nuevo, incluso ser lleno del Espíritu Santo, y sin embargo no prosperar en su alma.

Por ejemplo, una santa mujer de Dios que viva en la pobreza, podrá hacer, por medio de la oración, que haya avivamiento en la iglesia y que todos en el pueblo sean salvos, pero estar siempre enferma y en cama por no creer lo que dice la palabra de Dios con respecto a su propia salud.

La prosperidad verdadera

Lo que el mundo define como prosperidad material (prosperidad de los sentidos) incluye el oro, la plata, el prestigio social y el poder económico y político. Y lo que el mundo define como prosperidad mental (prosperidad del alma) es «saberlo todo».

Sume estos dos conceptos y el resultado será una persona que usa su mente para obtener poder político y económico. Para el mundo, esto constituye la definición total de prosperidad, y usted puede ver fácilmente las desventajas.

La prosperidad verdadera es la capacidad de solventar las necesidades humanas en cualquier aspecto de la vida. La riqueza y el poder no pueden satisfacer todas las necesidades.

El dinero es un dios pésimo: no puede comprar la salud ni prevenir que las dolencias o enfermedades controlen el cuerpo humano. Es cierto que se puede usar para comprar, hasta cierto punto, la salud, pero la forma de sanar que el mundo utiliza es en realidad muy limitada.

En el ámbito mental, una persona puede saberlo todo y aun así no tener la capacidad de utilizar ese conocimiento para obtener el dinero o la salud que necesita.

Solo la Palabra

¿Qué produce la prosperidad espiritual, mental y física? ¿Qué une a estos aspectos? La Palabra de Dios. En Hebreos 4:12, la Biblia dice que «la palabra de Dios es viva y eficaz, y más cortante que toda espada de dos filos», también dice que «penetra hasta partir el alma y el espíritu, las coyunturas y los tuétanos, y discierne los pensamientos y las intenciones del corazón».

Cuando usted anda en la palabra de Dios, prosperará y tendrá salud. La voluntad de Él para con nosotros es que tengamos salud total, y que todo nuestro ser, espíritu, alma y cuerpo, sea guardado irreprensible para la venida de nuestro Señor Jesucristo (1 Ts 5:23). ¡Alabado sea Dios!

Fuente: embajadadelreino.wordpress.com
abril 11, 2016

El lado oscuro de los próceres

Seguramente, es posible afirmar que cada ser humano tiene un lado bueno y otro malo; miserias y virtudes; luz y oscuridad. Ni siquiera los más destacados prohombres de la historia escapan a los designios naturales. Hoy te presentamos cuatro personajes históricos y su cara menos conocida.

 -El derroche de George Washington: cuenta la leyenda, que el primer presidente estadounidense fue sumamente humilde, al punto de renunciar a su salario. Sin embargo, pocos saben que, en tan sólo siete meses, gastó más de 6 mil dólares, que en la época equivalían al sueldo anual de 75 soldados, en licores. Al cabo de 8 años al frente de las Fuerzas Armadas, había gastado 450 mil dólares y, cuando en plena campaña las tropas estaban hambreadas, celebró su cumpleaños con cordero asado, aves y hasta contrató una banda musical.

 -Ulysses S. Grant, entre el alcohol y el racismo: en solamente 15 meses, el líder estadounidense pasó de alcohólico a presidente de la nación, e intentó implementar un plan para deportar a todos los negros del país. Estaba convencido de que blancos y negros jamás podrían convivir en paz, por lo que planificó la adquisición de la República Dominicana, que quiso comprar por 1.6 millones de dólares, para enviar allí a toda la población negra de los Estados Unidos. Esto nunca sucedió, aunque sí llegó a prohibir la presencia de judíos en algunos estados.


-El odio de Winston Churchill hacia la India: durante la Segunda Guerra Mundial, en 1943, la India, que por entonces era todavía una colonia inglesa, sufrió una de las peores hambrunas de su historia. Aunque, tanto Estados Unidos, como Canadá, ofrecieron alimentos gratis, el premier británico decidió asignar a sus tropas todos los recursos alimentarios. Es que Churchill odiaba fervientemente a la India y sus pobladores, a tal punto que, cuando le describieron la dramática escena de los cuerpos apilados, miles y miles de muertos por el hambre, preguntó por qué Gandhi no estaba entre ellos.

-Graham Bell fue enemigo de los sordos: el célebre inventor del teléfono pasó muchos años trabajando con sordos, no obstante lo cual, se oponía al casamiento entre ellos, temeroso de que dieran origen a una nueva raza de sordos que amenazara a toda la especie humana. Además, lideró el apoyo a la prohibición del lenguaje de señas en los colegios y pretendió que todos los niños sordos aprendieran a hablar. Por si todo esto fuera poco, presidió el Segundo Congreso Internacional de Eugenesia, cuna del programa nazi de eugenesia.

 Fuente: supercurioso.com

Imagen: Olga Popova / Shutterstock.com