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¿Y si fuera tu hija?
Ante el Dios que nos llama hijos no hay ‘hijas ajenas’: el dolor de la mujer vulnerada es el de una hermana de sangre espiritual, y su desprecio una afrenta directa al Padre que la diseñó.
¿Y si fuera tu hija? La que hoy amanece invisibilizada ante el silencio cómplice de nuestras instituciones; la ignorada por un sistema que prefiere mirar a otro lado. La que vive atrapada y triturada por la discriminación silenciosa y las garras de un narcisista [1].; a la que despiden injustamente, a la que llaman «instrumento del maligno», aquella cuya denuncia nunca fue escuchada. La que, al final del día, termina desangrándose en la fría abstracción de una estadística de abuso psicológico, académico o sexual; o, peor aún, una vida que es truncada por el feminicidio o, en el contexto espiritual, por el lapidario de su llamado ministerial. Si la víctima de este abuso estructural e injusticia llevara tu propia sangre... ¿seguirías refugiándote en el cómodo analgésico de la indiferencia? ¿Reaccionarías igual si fuera tu hija?
Responder a este cuestionamiento nos obliga a rasgar el velo de la complacencia institucional. No estamos ante simples casos aislados de mala conducta, sino ante un problema de raíz teológica que deforma el mensaje de la gracia y exige una revisión urgente de nuestras estructuras comunitarias.
1. El analgésico de la indiferencia.
Esta interrogante, que apela a lo más profundo de nuestra fibra humana, no es una mera hipótesis dramática; es la realidad cruda que enfrentan miles de mujeres que también son hijas de alguien, incluso dentro de los espacios que asumen las dinámicas del saber y de la fe. Cuando el ámbito eclesial y académico se convierte en un tribunal de silenciamiento y las estructuras comunitarias instrumentalizan la doctrina para deslegitimar el grito de la víctima, nos encontramos ante una patología teológica y social que ya no podemos ignorar.
El abuso en sus vertientes psicológica, académica, física y de otra índole prospera muchas veces a la sombra de los «pactos de caballeros» y de una hermenéutica del descarte, la cual prefiere proteger el prestigio institucional y religioso antes que la dignidad de la vulnerable. Como comunidad de pensadores y creyentes, estamos llamados a desmontar la retórica que reviste de «voluntad divina» o de «orden institucional» lo que llanamente es violencia, opresión y -en palabras más claras- pecado. Esto no es solo una «falla institucional» o un «problema de gestión»; es pecado, y ante el pecado la Iglesia no puede ser neutral.
2. Pactos de caballeros y patologías teológicas.
No podemos seguir teologizando desde una torre de marfil mientras las hijas de alguien -miles de mujeres a quienes como cristianos deberíamos amar y defender como si fueran propias- sufren de discriminación, marginalización y la invisibilización de su vocación, esa que con devoción fue puesta al servicio de Dios.
No podemos callar mientras su tiempo, que es la vida misma y no tiene precio, junto con sus cuerpos y sus mentes, son abusados y triturados por el engranaje de un poder narcisista, la manipulación espiritual y el liderazgo eclesial deshumanizante. Porque ante el Dios que nos llama hijos, no existen las hijas ajenas: el dolor de la mujer vulnerada es el dolor de una hermana de sangre espiritual, y su desprecio es una afrenta directa al Padre que la diseñó.
Entender esta realidad devela una verdad reveladora: es precisamente en los contextos eclesiales y académicos -los espacios del saber y de la fe- donde el abuso adquiere un tinte aún más perverso. Cuando se violenta a una mujer, no solo se quiebra su psicología; se intenta borrar, exiliar y silenciar los dones que Dios mismo depositó en ella. Se trata de una forma de violencia espiritual e institucional que ataca directamente la raíz de su identidad y la trascendencia de su propósito eterno. El abuso en contextos de fe no solo destruye la mente o el cuerpo; funciona como una lápida que sepulta la vocación que Dios sopló sobre la mujer. Es, llanamente, el homicidio espiritual de su propósito.
Ante esta destrucción del diseño divino, la Escritura rompe nuestra apatía con un grito: «¡Aprendan a hacer el bien; busquen la justicia, reprendan al opresor…!» [2]. Como cristianos, buscar la justicia no se traduce en pasividad, no es un concepto teórico para discutir en simposios; es una acción transformadora. Ante el sufrimiento y desvalorización de las hijas, ¿cómo podemos, entonces, guardar silencio? Si nos llamamos cristianos, ¿a qué se debe esta insultante falta de interés? Esta realidad sufriente tiene, sin duda, las marcas de la opresión y de la maldad, y lo que Dios demanda es libertad.
3. El tribunal de la ignorancia calculada
Y tú, que hoy sostienes estas líneas, ¿qué vas a hacer? Tu primera responsabilidad es pedir sabiduría a Dios para desarmar la ceguera, y entonces pensar por ti mismo. No te quedes jamás con la comodidad de la versión oficial: indaga, analiza con rigor y pregunta más. Ve al encuentro del dolor: escucha con empatía a la víctima, reconoce el daño causado y redignifica a la que fue humillada. Rompe, de una vez por todas, el silencio. Conviértete de tu mal proceder y asume que el silencio o el actuar por pura conveniencia personal atentan directamente contra el núcleo del Evangelio. No te vuelvas cómplice; el Dios que todo lo ve te está dando hoy la oportunidad de enmendar el camino y ser quien defienda. Porque mirar hacia otro lado cuando una hija sufre injusticia es, a los ojos de Dios, una abierta traición.
Es aquí donde la Sabiduría divina nos arranca las máscaras y nos confronta con un veredicto definitivo:
Rescata a los que están injustamente condenados a morir; sálvalos mientras van tambaleando hacia su muerte. No te excuses diciendo: “Ay, no lo sabíamos”. Pues Dios conoce cada corazón y él te ve. El que cuida tu alma sabe bien que tú sabías. Él pagará a cada uno según merecen sus acciones [3].
Este pasaje tumba, una a una, nuestras cobardías disfrazadas de prudencia. Dios no acepta el analgésico de tus excusas piadosas. Él no recibe tu «yo no estaba enterado», ni tu «es un asunto privado», ni ese cómodo «no me corresponde a mí intervenir». En el tribunal de Aquel que cuida tu alma, tu ignorancia calculada es complicidad criminal.
El texto sagrado es lapidario, directo a tu conciencia: Él sabe que tú sabías.
Él sabe, en efecto, que escuchaste el rumor en el pasillo y preferiste callar para proteger tu puesto, tu prestigio o tu «derecho» a ascender; sabe que viste las lágrimas caer, y que conoces las preguntas que se quedaron sin respuesta y las injusticias que se cometieron en la sombra.
Ante esa mirada soberana, todo parapeto humano se desmorona: no habrá cuerpo pastoral, comité de ética ni pacto de caballeros que te ampare; ninguna teología de púlpito ni prestigio institucional te justificará cuando el Padre de las luces juzgue las acciones y las omisiones de aquellos que, sabiendo hacer lo bueno, no lo hicieron [4]. Él pedirá cuentas al victimario que abusó de su autoridad espiritual y a aquellos que se justifican en pactos corporativos.
Porque cuando la jerarquía eclesial decide ocultar el delito, callar a la víctima o blindar al agresor para "evitar el escándalo", es la propia estructura la que se hace cómplice. Ahí es donde la institución deja de ser una víctima del lobo y se convierte en su escudo; no paga por el acto inmoral original, sino por la gestión inmoral del daño. Al final, se actuó bajo el celo de proteger una estructura humana que, por su naturaleza caída, tiende a la idolatría institucional -anteponiendo la supervivencia de la organización a los valores del Reino- y olvidando el mandato sagrado de pastorear con integridad. Si la fe que profesamos es real, nuestra única salida es la verdad, la reparación y la justicia. No callemos más.
4. El diseño intocable de tu vocación.
Quizás tú eres esa hija. Si es así, déjame decirte: no estás sola.
Que se aliente tu corazón quebrantado; Dios y tú son mayoría. Él recoge tus lágrimas, valida tu dolor y te abraza con una gracia que ninguna estructura humana te puede quitar. No hay nadie que pueda anular los dones que tu Creador depositó en ti, ni enterrar el propósito eterno que Él sopló sobre tu ser; el diseño divino para tu existencia y tu llamamiento es intocable.
Empieza hoy tu camino de liberación: valida tu propia historia-te aseguro que no eres la única-, suelta, perdona y avanza. Dios te dará alegría en la misma medida en que sufriste, y llenará de bien los años que dolieron. [5] Ten presente quién te diseñó y, cuando estés lista, haz de tu verdad un estandarte de justicia que rompa las cadenas del miedo; una luz para que ese ciclo de impunidad no se repita una y otra vez, dejando el abuso en la sombra.
Confiemos en que, a partir de hoy, nuestro Padre bueno está levantando hombres y mujeres cristianos de verdad que no callarán y que actuarán con valentía para manifestar y proclamar el Reino de Dios en la Tierra a través del amor, la justicia y la misericordia. [6]
Notas y referencias
[1]: 2 Timoteo 3:2-6; Mateo 23:5-7; Proverbios 16:18; 21:24; 26:12.
[2]: Isaías 1:17.
[3]: Proverbios 24:11-12.
[4]: Santiago 4:17; Lucas 12:47
[5]: Salmos 90:15.
[6]: Jeremías 3:15; Mateo 5:13-14; 23:23; Lucas 4:16-21; 9:2; Hechos 4:29.
Publicado en: EVANGÉLICO DIGITAL - Seneca Falls - ¿Y si fuera tu hija?
Madre e hija fueron quemadas con agua hirviendo por seguir a Jesús
Una madre y su hija de 10 años sufrieron graves quemaduras por seguir a Jesús tras un ataque extremista en Uganda. Zafara Nagudi, de 33 años, y su hija Sharifa Nangobi, se convirtieron al cristianismo en un evento evangelístico.
El 25 de marzo, mientras oraban en nombre de Jesús, fueron sorprendidas por el esposo de Zafara, Musobya Mujjibu. Mujjibu, un musulmán, se enfureció al descubrir que se habían convertido al cristianismo.
En un acto de ira, Mujjibu vertió agua hirviendo sobre Zafara y Sharifa. Ambas sufrieron quemaduras graves, pero lograron sobrevivir.
En otro incidente, el evangelista Ronald Twinomugisha fue asesinado a puñaladas en la aldea de Busei B. Twinomugisha había llevado a cuatro musulmanes a Jesús, lo que provocó amenazas de sus familias.
Estos incidentes resaltan la persecución que enfrentan los cristianos en Uganda.
Fuente: https://www.bibliatodo.com/
Padres le abren la puerta de su hogar a pastor evangélico y este abusa de su hija
Los hechos por los que José P. fue juzgado ocurrieron entre los meses de abril de 2019, hasta julio del mismo año, cuando el imputado llegó como misionero de una iglesia evangélica, por lo que la familia de la víctima le dio posada en su lugar de residencia.
Sin embargo, desde que llegó a la casa, el hombre comenzó a insinuarse con palabras morbosas hacia la adolescente, incluso, intentaba besarla y la perseguía por toda la casa.
Pasadas unas semanas, un día la menor se encontraba en el lavadero de su casa cuando llegó el imputado y la tomó por detrás y le realizó tocamientos indebidos en sus partes.
Esa fue la gota que derramó el vaso, por lo que la menor les contó a sus padres lo que había ocurrido y éstos llamaron de inmediato a la Policía, por lo que el imputado fue capturado en flagrancia.
Por esos hechos, el Tribunal 2º de Sentencia de Santa Ana condenó a José Mario P., de 49 años de edad, por a provecharse de la adolecente.
Por ello, lo condenó a la pena de ocho años de prisión y lo obligó al pago de $240 dólares en concepto de responsabilidad civil a favor de la ofendida.
Fuente: elblog.com
Acusan a pastor evangélico de realizar tocamientos indebidos a niña de 7 años
Mata a un cura al intentar castrarlo por la supuesta violación de su hija de nueve años
Padre corta pene a predicador violador después de realizado el ataque sexual a su hija de 9 años
Sacrifica a su hija de 4 años para "agradar a Dios"
Un hombre de 26 años fue arrestado este sábado en la India por haber asesinado a su hija de cuatro años a manera de "ofrenda de sacrificio" para "agradar a Dios", informa The Times of India citando palabras de la Policía.
El hecho ocurrió en Jodhpur (estado de Rajastán) el jueves durante el sagrado mes del Ramadán, cuando el padre, identificado como Nawab Ali Qureshi, compró algunos dulces a su hija Rizwana, quien en ese momento estaba en la casa de su abuela, para convencerla de regresar a casa.
A altas horas de la noche, Qureshi llevó a la pequeña a una habitación, citó versículos del Corán y le cortó la garganta. Luego volvió a dormir, según informó un oficial.
La esposa de Qureshi se despertó en la madrugada y encontró el cuerpo sin vida de su hija. Las autoridades registraron la escena del crimen y el responsable fue llevado a interrogatorio. En un principio, según la Policía, "trató de convencer a su familia de que un gato podría haber matado a Rizwana", pero finalmente confesó el asesinato.
"Amo a mi hija más que a mi propia vida. La ofrecí como sacrificio", fueron las palabras del acusado de acuerdo con la Policía.
Fuente: actualidad.rt.com
Sacerdote violó por primera vez a su sobrina de 14 años en terreno de la iglesia
Pastor mató a su familia el día de Acción de Gracias en Estados Unidos
Ocurrió el jueves 23 de noviembre en el pequeño poblado de Chester, al sur de Richmond, la capital de Virginia, según informaron las autoridades policiales. El religioso fue identificado como Christopher Gattis, de 58 años, pastor en la iglesia Grace Lutheran Church.
Según detalló la policía, lo primero que hallaron cuando llegaron a la residencia fue un cuerpo tirado en el frente de la casa, mientras que en el interior de la vivienda se encontraban dos cuerpo de dos mujeres.
Una de ellas era Jeannet Gattis, de 58 años y esposa del pastor, mientras que la otra era Candice Kunze, hijastra de Gattis. La policía dijo que todas las víctimas; las dos mujeres y el hombre fueron asesinados a balazos.
Las autoridades arrestaron a Gattis en la escena, quien aún se encuentra detenido en la cárcel del condado Chesterfield. La policía dijo que aparte de los cargos de asesinato se le sumara uno por haber usado arma de fuego para cometer el atroz crimen.
Al momento se desconoce el motivo que habría llevado al hombre a masacrar a su familia.
Fuente. solonoticias.com
Pastor, hija y nieto de 3 años detenidos por difundir el evangelio
Interrumpe a pastor en servicio religioso y lo desenmascara por infiel
Sacerdote, y director de escuela, dizque niega inscripción a niña con discapacidad
Pareja ve a “Jesús” en el sonograma del bebé
¿Cómo el libro de Job nos enseña a ponerle buena cara al mal tiempo?
Mientras compartimos nuestro descanso y tomamos un poco de café, José expresó la pregunta inevitable: “¿Por qué a mí?”
Es una pregunta que Moisés mismo hizo a Dios, sin embargo, a la cual no recibió respuesta alguna. Dios le dijo: “Es mi asunto, no el tuyo.” Hay una razón para todo lo que sucede, pero los seres humanos somos incapaces de entenderla. No tiene sentido preguntar por qué, e inclusive más fútil es tratar de imaginar la respuesta, jamás vamos a entender esa condición de la naturaleza humana. Nuestra actitud debe ser la de aceptación, recibir el deseo de nuestro Creador con todo el corazón, entendamos o no su estrategia.
¿No es curioso que la gente sólo pregunta “por qué a mí” cuando tiene problemas, pero cuando se encuentra en épocas de abundancia nunca se hace esa pregunta? Una persona que no se pregunta por qué pasan las cosas buenas, tampoco debería preguntarse por qué ocurren los desastres.
En el libro de Job, el personaje principal fue bendecido con todas las cosas buenas que tiene este mundo. Satán (el ángel del juicio) recibió permiso de Dios para probar la fe de Job. Destruyó su imperio financiero, mató a todos sus hijos y afligió a Job con enfermedades y dolores físicos. Cuando la esposa de Job se quejó, el respondió: “¿Debemos aceptar únicamente el bien de Dios y no el mal?”
El tiempo que gastamos en quejas es tiempo perdido. El tiempo que gastamos agradeciendo es tiempo productivo. Aquellos que quieren ser felices, deben ver todo lo que les sucede como un plan hecho por un Creador benevolente que sólo genera el bienestar del ser humano.
Cuando te enfrentes a un problema, sal adelante y recuerda dos cosas: “Todo es para bien” y “Esto, también pasará”. No tienes que entender por qué sucede algo para aceptarlo. Incorporar esta actitud no sólo te ayudará a superar tiempos difíciles, sino también te ayudará a disfrutar los buenos tiempos.
Fuente: Raymond Beyda Online
ENLACE JUDIO
Padres religiosos sospechaban que algo pasaba con su hija, así que grabaron en video como le sacaron a golpes su secreto (Video)
Unos padres mexicanos golpearon a su hija hasta hacerla sangrar con el fin de que confesara su noviazgo. El video fue difundido en las redes sociales y causó indignación en ese país.
En la grabación se aprecia a la joven sometida en el suelo por un hombre, quien se presume es su padre, además de una mujer, aparentemente su madre.
El sujeto golpea a la niña en el rostro con una ojota y después le da una patada en las costillas, lo que provoca que ésta llore aún más ante las agresiones para que, de acuerdo con el portal Letra Roja, confiese un supuesto noviazgo.
Es madre soltera, tiene cáncer, una hija con un trastorno genético y le dieron seis meses de vida: sólo pide un último deseo
Desde que a Vicky Pickard, de 44 años y residente de Essex, Reino Unido, le diagnosticaron cáncer de páncreas y le dieron solo seis meses de vida sólo piensa en el futuro de su hija discapacitada. Decidió usar el tiempo que le queda para buscarle una nueva mamá.
La joven tiene 19 años y es una de las siete personas en todo el mundo que desde los cinco meses de edad fue diagnosticada con síndrome de Toriello-Carey, un trastorno genético que requiere constante atención.
Pensó en confiar en sus propios padres Joan y David, pero lo que realmente quiere es tener una madre amorosa y joven que pueda cuidar a su hija: "Mis padres son mis superhéroes. Siempre están a mi lado. Los amo tanto, pero tienen 70 años y no siempre podrán cuidar de Jess", le dijo al medio británico Mirror.
Jessi depende 24 horas al día de ayuda externa pues no tiene sentido de peligro, tiene anomalías cerebrales, defectos cardíacos y tono muscular débil, es epiléptica y está en el espectro del autismo. "Durante la noche se le monitorea el corazón, ya que a veces tiene convulsiones en su sueño", dijo la madre.
Desde su diagnóstico Vicky le ha dedicado 100% a Jessica."Estoy aprovechando al máximo el tiempo que me queda. La Navidad fue preciosa. Saber que era mi última fue duro y hubo algunas lágrimas", expresó.
"Conocimos a una familia encantadora a través de Guideposts (una organización que los ayuda con la búsqueda) pero vivían demasiado lejos", dice Vicky. "No quiero presionar a nadie, pero me encantaría una familia que Jessica ya conozca. Y es importante que esté cerca de mis padres y de todos sus amigos", agregó.
Vicky también quiere aumentar la concienciación sobre el cáncer de páncreas, que tiene una de las tasas de supervivencia más bajas de todos los cánceres, ya que generalmente se detecta tarde. Alrededor de una de cada cinco personas duran un año y de tres a cuatro de cada 100 cinco años.
Fuente: infobae.com
Mata a sangre fría a su hija de 12 años por no cocinar bien
Luego de interrogar a los vecinos, la policía arrestó al padre de la niña, Khalid Mehmood, y a su otro vástago, Abuzar, quienes intentaron convencer a los agentes de que la niña salió a comprar comida pero no regresó, según el diario 'The Hindu'.
"Khalid y su hijo comenzaron a verter lágrimas de cocodrilo ante la policía, pero en un momento dado la madre confesó la brutal golpiza que terminó con la vida de la niña de doce años", declaró un alto funcionario policial.
Después de que los sospechosos confesaran lo sucedido, Khalid fue sentenciado a muerte por un tribunal en Lahore, que defiende que el asesinato a sangre fría por una disputa menor no merece perdón. Además, la corte ordenó al condenado el pago de 4.800 dólares de multa.
El 'gol roti' es un tipo de pan similar a las tortillas que se consume habitualmente en la India y Pakistán entre otros países vecinos.
Fuente: actualidad.rt.com


















