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Kelly Spyker - Para esto vivimos
Fermin IV - Dúos
001. Frecuencia
002. Nadie como
003. Abba Padre
004. Un Momento
005. Gracias
006. Sólo mi Dios es fiel
007. Oh Dios
008. Sólo pertenezco a Él
009. A tu lado estar
010. A tu lado estar (Remix)
011. Seguridad Latente
012. Los que trastornan al mundo
013. Debajo del sol
014. Sólo cierra tus ojos
015. Yo Soy
016. Cada Mañana
017. Están por alcanzarte
018. Firme como un roble
Christine D'Clario - Más profundo
Ten confianza plena, en que Jesús actúa a tu favor por el amor del Padre
VERSÍCULO DEL DÍA DE HOY
“Bendito el hombre que confía en el Señor y pone su confianza en él. Será como un árbol plantado junto al agua, que extiende sus raíces hacia la corriente; no teme que llegue el calor, y sus hojas están siempre verdes. En época de sequía no se angustia, y nunca deja de dar fruto”. Jeremías 17:7-8
PALABRA DE DIOS PARA HOY
Si tienes la ley escrita en tu corazón, aunque tu boca no sepa como expresar a través de oraciones o clamores a viva voz, lo que sientes por tu Señor, Él oye tus pensamientos, sabe lo que tienes en tu sentir, y te comprende, y te cuida, así sellaran tus labios para que no hablases, tu Padre te escuchará desde el espíritu.
Adórale en todo momento, así no emitas sonido alguno, la comunicación directa con Jesús, va desde lo más profundo que vibre tu alma.
Hoy, queremos bendecirte con una hermosa palabra, una oración poderosa que llenará tu copa de absoluta confianza en el Señor.
Estamos para bendecirte.-
Esteban Correa.-
Conocer a Dios como Padre
En un mundo lleno de incertidumbre y relaciones rotas, anhelamos una conexión profunda y segura. La buena noticia es que podemos encontrar esa relación perfecta al conocer a Dios como nuestro Padre celestial. Más allá de ser el Creador del universo, Dios desea ser nuestro Padre amoroso, cercano y presente en cada aspecto de nuestra vida. Este artículo te invita a descubrir cómo establecer y profundizar esa relación transformadora que da sentido y propósito a nuestra existencia.
¿Cómo puedo conocer a Dios como mi Padre celestial?
Cuando usted ora, ¿con qué nombre se dirige a Dios?. Aunque todos los excelsos títulos que le hemos dado son correctos, como cristianos tenemos el maravilloso privilegio de llamar “Padre” a Dios. Pero también podemos conocerlo de esa manera.
La posibilidad de tener una relación así con Dios, fue una idea revolucionaria en el primer siglo (Mateo 6:9). El Antiguo Testamento contiene apenas quince referencias a Dios como Padre, y éstas se refieren fundamentalmente a Él como el padre del pueblo hebreo; la idea del Señor como un Dios personal de las personas, no es evidente sino hasta el Nuevo Testamento.
Sin embargo, ésa fue exactamente la razón por la que Jesucristo vino a la tierra, para morir en la cruz por nuestros pecados y revelar al Padre celestial, para que usted y yo pudiéramos conocerlo a Él más íntimamente.
Dios Padre
Padre, que aparece 245 veces en el Nuevo Testamento, fue la palabra favorita de Jesús para referirse a Dios; la mencionó catorce veces sólo en el Sermón del monte, y también utilizó este nombre para comenzar a orar (Mateo 5-7). El propósito de Dios es revelar que Dios no es solamente una fuerza trascendente en algún lugar del universo, sino más bien un Padre celestial amoroso y personal que está profundamente interesado en los detalles de nuestra vida.
Muchas personas, incluso los creyentes, no piensan que Dios sea un padre tan cercano, especialmente si se hallan viviendo en desobediencia. Pero la Escritura se refiere una y otra vez a Él como Padre. Las cartas de Pablo, por ejemplo, comienzan de esa manera, y el apóstol describe a los creyentes como una casa o una familia de Dios, los llama hijos de Dios y coherederos con Su Hijo Jesucristo (Romanos 8:17).
El privilegio de conocer a Dios como Padre implica más que conocerlo como una persona o un espíritu; va más allá de la simple familiaridad de Su gracia, amor y bondad incomparables, e incluso supera el conocerlo en Su santidad, equidad y justicia.
¡Qué maravilloso es que nosotros, simples criaturas, podemos conocerlo personalmente como nuestro mismísimo padre celestial! Al dirigirse a Él como “Padre”, Jesús reveló Su intención de que nosotros comprendiéramos lo que los santos del Antiguo Testamento no pudieron entender totalmente: que podemos tener la bendición de un parentesco íntimo con el Dios vivo del universo.
En realidad, es a través de la persona de Jesucristo que podemos conocer a Dios de esta manera. Lamentablemente, muchos creen equivocadamente que ese privilegio le pertenece a toda la humanidad.
A veces escuchamos frases como la paternidad de Dios, y la hermandad de los hombres; estas terminantes palabras expresan la idea equivocada de que Dios es el Padre de todos, y de que todos somos hermanos.
Desde luego, por ser Dios el Creador de la vida, pudiéramos en un sentido identificarlo como el padre de la humanidad. Pero la Biblia utiliza el nombre de “Padre” para indicar una relación íntima y personal, que definitivamente no se aplica a toda la humanidad.
Cuando el Señor Jesús dio a sus discípulos un modelo de oración, dirigió Sus palabras al “Padre nuestro que estás en los cielos” (Mateo 6:9).
Algunas personas alegan que ésta es una oración que cualquiera puede hacer, pero observe las palabras que siguen: “Santificado sea tu nombre”.
Es interesante que, inmediatamente después de la referencia a nuestro Padre celestial, se mencione la santidad de Dios, precisamente el atributo que separa al hombre pecador del Él. Por eso, aunque es verdad que todo el mundo puede pronunciar esta oración, sólo aquellos que verdaderamente pueden llamar a Dios su Padre, tienen el derecho de hacerla.
Por otra parte, Jesús dijo: “Nadie viene al Padre, sino por mí” (Juan 14:6). El intento de acercarse al Padre prescindiendo del Hijo, equivale a llamar mentiroso a Jesús. La explicación es que la palabra “Padre” implica una relación y el ser parte de una familia. Cristo es la puerta para ingresar a esa familia (Juan 10:9, Gálatas 3:26); por eso, ¿cómo puede un incrédulo decir que es un “pariente” si rechaza la única entrada que hay a la familia de Dios?
Jesús ahonda en el asunto cuando dice a los fariseos incrédulos: “Mi palabra no halla cabida en vosotros. Yo hablo lo que he visto cerca del Padre; y vosotros hacéis lo que habéis oído cerca de vuestro padre” (Juan 8:37, 38, cursivas añadidas). Por esta razón sabemos que hay dos padres espirituales en el universo.
Uno es Jehová, el Padre del Señor Jesucristo. Pero, ¿quién es el otro? Jesús se los explicó claramente: “Vosotros sois de vuestro padre el diablo, y los deseos de vuestro padre queréis hacer. El ha sido homicida desde el principio, y no ha permanecido en la verdad, porque no hay verdad en él… Y a mí, porque digo la verdad, no me creéis” (vv. 44, 45).
Eso suena duro, pero nuestro Salvador siempre habla la verdad (Juan 14:6a), y por eso Sus palabras son dignas de crédito. Jesús nos dice que, si usted no tiene una relación de fe con Jehová, entonces su padre espiritual es Satanás.
Jehová es el Padre espiritual únicamente de aquellos que aman a Jesús y confían en Él como Salvador. Si usted, ha rechazado al Hijo de Dios, ha negado el sacrificio hecho a su favor en el Calvario, y por más difícil que le resulte aceptarlo, su padre es el diablo.
Si no está seguro de a qué familia pertenece, tome un momento para preguntarse lo siguiente ¿Uso de manera irreverente el nombre de Dios, y un minuto después digo que creo en Él?¿Clamo a Él en una crisis, pero no lo tomo en cuenta en otros momentos?¿Amo a Jesús? Recuerde: la Biblia dice que si usted no conoce al Hijo, no puede conocer al Padre (Juan 14:6).
Por esa razón vino Cristo al mundo: para darnos una pequeña muestra de quién es el Padre y de cómo es Él. Como dice Juan 1:18 (NVI): “A Dios nadie lo ha visto nunca; el Hijo unigénito… nos lo ha dado a conocer. Jesús, nos dice: “El que me ha visto a mí, ha visto al Padre” (Juan 14:9).
¿Cómo reveló el Hijo de Dios a Su Padre?
Él llamó a los niños a venir a Él, y los tomó en sus brazos; sanó a los enfermos; atendió las necesidades de las personas. Hizo todas las cosas que haría un padre.
La manera como Dios expresa Su paternidad
Al observar el modelo de paternidad de Dios, comprendemos mejor nuestra relación con Él. Y al obedecer Su dirección, seremos capaces de expresar correctamente la paternidad a nuestros hijos. Teniendo esto en mente, fijémonos en los siete aspectos de Su paternidad hacia nosotros.
Primeramente, Él desea tener una íntima relación con nosotros. La Biblia nos dice que nos dirijamos a Él como “Padre”, no sólo como “Dios”, “Rey soberano”, “Santo” o “Juez”. Aunque debemos conocerlo en todos los aspectos, el Señor quiere que nos acercarnos a Él de manera transparente en todo, incluyendo nuestras necesidades, debilidades y fracasos.
En segundo lugar, Dios anhela comunicarse con nosotros. Mateo 6:6 nos dice que busquemos un lugar apartado para orar a nuestro Padre, “que ve en lo secreto [y que] te recompensará”. Es decir, Dios nos escucha cuando hablamos con Él, y el Señor responde la oración. Él es la clase de Padre a quien podemos hablarle, y aunque es posible que no nos dé todo lo que queremos, el Señor responderá a nuestras peticiones dándonos lo que Él sabe que es lo mejor para nosotros (Mateo 7:7-11).
Dios nos ama a cada uno de nosotros incondicionalmente. La naturaleza de Dios es amar tanto al santo como al pecador, basado exclusivamente en el hecho de que Él es amor (1 Juan 4:8). El incrédulo simplemente se ha colocado en una posición en la que no puede experimentar ese amor, una situación cuyo remedio es confiar en Jesús como Salvador.
Nuestro Padre celestial suple todas nuestras necesidades. La Biblia nos asegura que nuestro Padre celestial conoce todas nuestras necesidades, aun antes de que le pidamos, y que Él las suplirá “conforme a sus riquezas en gloria en Cristo Jesús” (Mateo 6:8; Filipenses 4:19). Sus recursos son ilimitados, y podemos tener la seguridad de que ninguna de nuestras necesidades dejará de ser satisfecha.
Dios disciplina a Sus hijos (Hebreos 12:5-10). Él no nos castiga por ira, sino con amorosa corrección para nuestro bien. Este castigo es, una evidencia de que somos, en verdad, Sus hijos.
Dios siempre nos guía para que hagamos lo correcto. Jesús dijo que nuestro Consejero el Espíritu Santo, nos guiaría a toda verdad (Juan 14:26; 16:13). Dios nunca nos conduce en la dirección equivocada; el Señor “enderezará nuestras sendas” si confiamos en Él en vez de hacerlo en nuestro propio juicio (Proverbios 3:5, 6).
Nuestro Padre celestial está siempre con nosotros. Mientras que los padres humanos no pueden garantizar que estarán físicamente con sus hijos para siempre, en otro sentido podrán estar con ellos.
Por ejemplo, hasta el día de hoy puedo escuchar la manera como mi madre pronunciaba “Charles” cuando oraba por mí y presentaba mi nombre delante de Dios. Todavía recuerdo oraciones específicas que hacía a mi favor, sigo sintiendo su compasión, su amor, y su preocupación por mí.
Aunque salí de mi casa a los 18 años de edad para ir a la universidad, yo nunca me marché del hogar, pues todavía sigo viviendo con los desafíos que me hacía mi madre de que fuera lo mejor y que me esforzara en todo. Con mucha mayor razón, nuestro Padre que está en los cielos promete que nunca nos desamparará, ni nos dejará (Hebreos 13:5), y Su Espíritu, que mora en nosotros, está siempre presente para guiarnos e inspirarnos.
¿Conoce usted a Dios como su Padre celestial?
Si no lo conoce, sepa que Él está listo para adoptarle en Su familia (Romanos 8:15; Gálatas 3:26).
Lo único que tiene que hacer, es confiar en Su Hijo Jesucristo como su Salvador personal. Como dice Juan 1:12: A todos los que le recibieron, a los que creen en su nombre, les dio potestad de ser hechos hijos de Dios.
Conclusión
Conocer a Dios como Padre no es solo una doctrina teológica; es una experiencia vivencial que transforma nuestra identidad y perspectiva. Al acercarnos a Él con fe y humildad, descubrimos un amor incondicional que sana nuestras heridas y nos da esperanza. Te animo a abrir tu corazón y permitir que Dios te revele su paternidad amorosa, guiándote en cada paso de tu vida. Recuerda las palabras de Jesús: «Nadie viene al Padre sino por mí» (Juan 14:6), . A través de Cristo, tenemos acceso directo al Padre y podemos vivir en la plenitud de su amor
Fuente: minisstros.org
Soy un padre preocupado de que mi hijo adolescente sea gay

¿Qué debo hacer si sospecho que mi hijo adolescente es gay? Nuestro hijo siempre ha sido “diferente” de sus pares. Desde que su madre y yo tenemos memoria, él nunca ha mostrado interés por convivir con miembros de su mismo sexo; ni de pequeño, ni de grande. Definitivamente se siente más cómodo pasando tiempo con amigas de su edad; aunque nunca ha dado alguna pista de que le interesan románticamente. De hecho, él parece actuar más como una chica que como un chico. Él nunca ha comentado algo que confirme mis sospechas, pero ese pensamiento siempre ha estado presente en mi mente, y estoy preocupado. ¿Qué debemos hacer?
No ejerza presión
Para empezar, no se obsesione con este asunto. Hacerlo puede ser contraproducente. Haga lo que haga, no debe avergonzar a su hijo, etiquetarlo o reaccionar de forma exagerada ante comportamientos o tendencias de su temperamento que pueden significar muy poco, o incluso nada. Exagerar, de hecho, puede realmente forzar el asunto, y centrar su atención en “problemas” que realmente no existen.
Es mucho mejor concentrarse en crear un ambiente en su hogar donde los temas sexuales puedan ser conversados sin incomodidad y sin temor. Un espacio donde su hijo se sienta seguro de conversar con usted cualquier tema debajo del sol. Dentro de ese contexto, haga un esfuerzo consciente de entablar la conversación bajo un tono positivo, hablando del diseño de Dios para el matrimonio y una sexualidad sana, comenzando con Génesis 1:27- “hombre y mujer los creó”. Después, tomando en cuenta ese fundamento, puede empezar a hablar sobre los problemas y las disfunciones sexuales conforme sea necesario.
Cuidado con las definiciones rígidas sobre masculinidad
Mientras tanto, sea consciente del peligro de adoptar e imponer en su hijo una definición demasiado rígida sobre lo que significa la masculinidad. Ser hombre no significa ser un clon de Hércules o Arnold Schwarzenegger. Tan diferentes como son los niños y hombres alrededor del mundo, así también son las variaciones de una masculinidad sana. Para algunos, implica una fuerza apacible, una voz suave, una conciencia de la belleza, y una sensibilidad bondadosa hacia los sentimientos de los demás. Un padre de familia sabio buscará maneras para fomentar las inclinaciones innatas de su hijo, para que pueda crecer y convertirse en el hombre único que Dios designó que fuese; aunque signifique ser un mariscal de campo, un veterinario o un chef gourmet.
Ayúdelo a encontrar un balance
En una situación como la que describe, lo principal es ayudar a su hijo a encontrar un balance entre sus relaciones con las chicas y su conexión con los chicos. No es necesario prohibir las relaciones con chicas en su totalidad, pero sí debe dar pasos para guiarlo, dirigirlo y perfilarlo para que aprenda lo que implica desarrollar vínculos significativos con otros hombres. Ambos padres de familia son importantes, pero su intervención como papá es única y clave en dicha situación. Esfuércese todo lo posible para entrar al mundo de su hijo y para introducirlo al mundo masculino.
Haga todo lo que pueda para integrarlo a un grupo de amigos que sea significativo para él. Busque a otros hombres que puedan ser un modelo a seguir; quienes compartan los mismos intereses de su hijo, que lo afirmen y lo motiven en las cosas que a él le gusta hacer. Busque a otros niños de su edad que compartan un entusiasmo similar, y con quienes pueda formar amistades firmes basadas en esos intereses afines. Cree un ambiente en donde esas amistades puedan fortalecerse y crecer. Planee eventos, salidas y reuniones con ese propósito. Si necesita ideas al respecto, converse con el líder de jóvenes o un maestro de su hijo. Quizá ellos puedan dirigirlo hacia el tipo de jóvenes que sean excelentes compañeros para su él.
Acompáñelo a apreciar al sexo opuesto desde otra óptica
Quizá también sería bueno ayudar a que su hijo comience a ver a las chicas bajo otra óptica. Puede comenzar conversando a cerca de las características que él valoraría en una pareja. El propósito de esta discusión es abrir su mente ante la idea de que las mujeres son diferentes. Es importante que él cultive una habilidad para relacionarse con las chicas sin “ser como una chica”; observando y admirando su belleza y sensibilidad, sin identificarse con dichas cualidades. En pocas palabras, necesita relacionarse con los chicos, mientras aprende a ver a las chicas cómo seres diferentes a él.
También le motivamos a que examine con honestidad su propia masculinidad, y que trabaje en cualquier inseguridad que tenga al respecto, si es que existe. La mayoría de los hombres tienen sus propias batallas relacionadas con su identidad masculina. Un padre no puede heredar lo que no tiene. Por lo tanto, apoyarse en otros hombres para sanar estas áreas le ayudaría a lidiar con un hijo que también está luchando.
Identifique si su comportamiento es un síntoma familiar
Es importante resaltar que, con frecuencia, las dinámicas familiares juegan un papel importante en el inicio de una inconformidad de género o disforia de género. ¿Existe algún distintivo en la relación de su hijo con usted o algún familiar, que lo predisponga a sentirse más seguro y cómodo alrededor de chicas? Puede que un chico que reacciona contra su asignación biológica de sexo esté actuando como un mensajero o “portador del síntoma” del resto de la familia. Cuando menos, está indicando que hay factores de estrés extra-familiares que, de alguna manera, ha absorbido de su entorno. Se dé cuenta o no, él está llamando la atención sobre problemas más profundos tejidos en la tela del ambiente en que crece. En esencia, está sonando una alarma para que todos los otros miembros de su casa despierten.
En tales circunstancias, el mejor plan de acción es lograr que toda la familia asista a consejería juntos. De este modo, la familia y todo el contexto del joven puede ser considerado; incluyendo los factores que se encuentran más allá de los límites de la familia. A medida que se sacan a la luz y se abordan las necesidades ocultas, el comportamiento puede entenderse mejor y abordarse de acuerdo con lo que está señalando en la vida del chico.
Conforme las necesidades emocionales y la afirmación particular que requiere un chico en desarrollo son tratadas con mayor profundidad dentro de su familia, o en su ambiente social extendido, habrá cambios espontáneos y paulatinos en su comportamiento. De la misma manera, con motivación apacible y mesurada, puede que su hijo adquiera una nueva medida de seguridad y apertura para navegar las relaciones con amistades de su mismo sexo (y mentores), con quienes necesita experimentar camaradería y pertenencia.
Busque ayuda
Enfoque a la Familia tiene personal capacitado en terapia familiar, disponible para conversar con usted por teléfono si se encuentra en los Estados Unidos. Llame a nuestro centro de consejería para una consulta gratuita. Si está fuera de este país, le invitamos a buscar un especialista en su área en www.enfoquealafamilia.com/consejeria.
Fuente: https://www.enfoquealafamilia.com/
Sacerdote renuncia en plena misa: “Mi corazón se enamoró”
El sacerdote no solo le hizo esta confesión a su superior, sino a la propia comunidad durante una misa dominical.
La historia del padre Riccardo Ceccobelli ha sorprendido a los feligreses en Italia. Resulta que el sacerdote de la diócesis de Todi ha decido dejar su cargo por el amor de una mujer.
Según la agencia AFP, el sacerdote Riccardo Ceccobelli, se enamoró y se lo habría hecho saber al obispo Gualtiero Sigismond.
El sacerdote no solo le hizo esta confesión a su superior, sino a la propia comunidad durante una misa dominical.
Ante esta decisión, el sacerdote fue suspendido del servicio y ha iniciado los trámites para volver al estado laico, es decir, aquel fiel de la Iglesia Católica que no es miembro del clero sacerdotal. “No logro ser coherente, transparente y correcto con la Iglesia como lo he sido hasta ahora”, agregó.
Cabe indicar que la identidad de la mujer no ha sido revelada hasta este momento, sin embargo “todo el mundo sabía que Riccardo estaba con una mujer”.
Fuente: ojo.pe
Él es Efren Mejía Artiga, padre que evangeliza a través de TikTok
El padre de origen salvadoreño Efren Mejía Artiga (@efrenartiga), perteneciente a la Congregación Salesiana, se ha convertido en una referencia a través de las redes sociales en Nicaragua, según da a conocer el canal Vos TV.
De acuerdo con el relato, el salvadoreño llegó a territorio nica desde hace dos años y desde entonces ha logrado de forma innovadora transmitir la palabra de Dios en Tiktok.
“Veo que en este mundo digital hay necesidad de llevar un mensaje de amor y alegría, creo que tengo el talento para llevar ese mensaje a través de estos medios, si Dios te da un don debés compartirlo con los demás”, dijo el religioso a Vos TV.
“En mi primer video pensé en cómo llevar también un mensaje relacionado con el carisma salesiano, entonces tome la figura Don Bosco, yo me mande a hacer una sotana gigantesca que solo lo utilizo cuando ocupo los zancos y trato de que la gente vea plasmado como a un don Bosco cercano, que está ahí para los jóvenes y siempre ando saludando a todo mundo, incluso cuando vamos a las procesiones y un algunas actividades”, refirió Mejía Artiga.
El salvadoreño aseguró que su mayor satisfacción es la recepción de mensajes en sus distintas redes sociales, cuando le confirman que alguno de sus videos devolvió esperanza y creencia en Dios a algún cibernauta.
Actualmente el sacerdote posee más 31 mil seguidores en Tik Tok y trata de compartir al día un mínimo de dos vídeos, la mayoría basados en temáticas cristianas.
Fuente: croniosv.com
Padre que mató a toda su familia para “salvar sus almas”
John List asesinó a toda su familia y rearmó su vida sin remordimientos. Sin embargo, más de una década después de cometer el crimen “casi perfecto”, fue detenido. Detalles escalofriantes.
John List es el protagonista de uno de los crímenes en masa más desgarradores de Estados Unidos. El 9 de noviembre de 1971, el hombre decidió acabar con la vida de toda su familia. Un crimen “casi perfecto” que tardó 18 años en hacerse justicia.
El “Parricida de Westfield” nació en Bay City (Michigan, Estados Unidos) el 17 de septiembre de 1925 y a principios de los años ’50 conoció a su primera esposa, Helen Morris Taylor, una viuda que había perdido a su marido en Corea y vivía cerca de John junto con su hija, Brenda.
Tras el matrimonio, la pareja se mudó al sector de Westfield en Nueva Jersey y luego de casarse tuvieron a Patricia, un año después a John Jr. y dos años después a Frederick.
En los primeros años de la pareja, todo parecía color de rosas. John obtuvo un buen puesto en un banco local, lo que le dio una importante solvencia económica. En ese marco, Helen quiso mudarse a una mansión victoriana llamada Breeze Knoll que contaba con 19 habitaciones y un magnífico salón de baile.
Ahora bien, consciente de que no podría solventar semejante gasto, List le pidió un préstamo a su madre, Alma List, quien decidió ayudar a su hijo a cambio de mudarse con ellos.
Un año más tarde, John perdió su trabajo y todo comenzó a ir cuesta abajo. Helen se hizo alcohólica y adicta a los tranquilizantes. Más tarde List explicó que su esposa sufría de sífilis, una enfermedad que había contraído de su primer marido y que le había transmitido pero que había ocultado por vergüenza y miedo.
En ese marco, el hombre comenzó a planear lo que sería un crimen casi perfecto. En las primeras horas del 9 de noviembre de 1971 John despertó a sus hijos Patricia, de 16 años; John Jr., de 15; y Frederick, de 13 años, para que se ducharan y bajaran a desayunar antes de ir a la escuela.
Una vez que los chicos se fueron, John asesinó a Helen de un tiro en la cabeza. Minutos después asesinó a su madre en su habitación. Finalmente, cuando los hijos volvieron de la escuela, corrieron la misma suerte.
Años más tarde, contó que luego de asesinar a los cinco miembros de su familia, limpió la sangre, se sentó a cenar y se fue a dormir.
A la mañana siguiente, escribió una carta de confesión de cinco páginas a su pastor, recortó su rostro de todas las fotos familiares que había en la mansión, salió por la puerta y cerró con llave. Previamente, avisó al cartero, al lechero, a los profesores de sus hijos y a su jefe que junto a su familia dejarían de urgencia la ciudad por unas semanas, debido a que cuidarían a un familiar que estaba agonizando.
Fue entonces cuando decidió viajar hasta Denver. Allí solicitó una tarjeta de Seguridad Social a nombre de Robert Peter Clark, consiguió un trabajo como cocinero de comida rápida y comenzó su nueva vida.
Finalmente el crimen salió a la luz gracias a los profesores de los niños quienes llamaron a la policía al no saber nada de ellos.
Cuando los efectivos ingresaron a la mansión se encontraron con la trágica escena: una fila de cuerpos en descomposición y la carta de confesión de List, en la que explicaba que había matado a su familia para “salvar sus almas”, ya que tenía algunas preocupaciones sobre el rumbo alejado de lo cristiano que tomaban sus vidas.
La nueva vida de John List
Bajo el nombre de Robert Clark, el autor del crimen rehízo su vida. Se volvió a casar con una mujer llamada Dolores, encontró un trabajo estable como contador y tenía una buena vida.
Sin embargo, en 1989, el programa de televisión America’s Most Wanted (AMW) repasó los crímenes de List para que la audiencia ayude a dar con su paradero.
En ese marco, su creador y conductor pidió al escultor forense Frank Bender que creara un busto de John para que la gente supiera cómo lucía en 1989. Y tuvo éxito: cuando el programa salió al aire, Wanda Flanery y su hija Eva Mitchell descubrieron que se trataba de su vecino Robert Clark.
Once días después de llamar a la policía, el FBI llegó hasta la casa de Clark en Richmond, Virginia y encontró a uno de los criminales más buscados por la agencia federal. John fue arrestado y acusado de cinco cargos de asesinato en primer grado.
Tras un juicio en su contra iniciado en abril de 1990, casi 19 años después de los asesinatos, el jurado lo declaró culpable de los cinco cargos. Fue sentenciado a cinco cadenas perpetuas consecutivas.
Finalmente, el 21 de marzo de 2008, tras 18 años en prisión, John Emil List falleció a los 82 años producto de complicaciones derivadas de una neumonía.
Fuente: radiomitre.cienradios.com















